Legado del poeta fue donado a la Universidad de Chile en 1954
En la exposición Mollusca. Poesía de caracolas. Sumergirse en la Colección Neruda, se encuentra el ejemplar que Mao Tse-Tung le habría regalado al chileno en 1951.
Fue en un viaje a Cuba en 1942, donde Pablo Neruda conoció una de sus grandes fuentes de inspiración: las caracolas. Gracias a un encuentro en La Habana con Carlos de la Torre, prestigioso naturalista cubano de entonces 88 años, el poeta chileno se enamoró de los exoesqueletos de los moluscos y comenzó a coleccionarlos.
‘Miles de pequeñas puertas submarinas se abrieron a mi conocimiento, desde aquel día en que don Carlos de la Torre, ilustre malacólogo de Cuba, me regaló los mejores ejemplares de su colección', escribió Neruda en Confieso que he vivido (1974).
Desde este viernes esas conchitas obsequiadas por el cubano, junto a otras mil caracolas que el Premio Nobel de Literatura recolectó por décadas, descansan en la Sala Museo Gabriela Mistral, de la Casa Central de la Universidad de Chile, para ser exhibidas al público en la exposición ‘Mollusca. Poesía de caracolas. Sumergirse en la Colección Neruda'.
‘Es una invitación a sumergirse en un universo de más de mil ejemplares, siendo la primera vez que se exhiben de manera simultánea tal cantidad de especies de dicha colección', dice Pilar Barba, vicerrectora de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile.
Nathaly Calderón, coordinadora del Área de Educación y Mediación Cultural del Archivo Central Andrés Bello, explica que la exposición contiene una muestra representativa del conjunto total de 8.400 caracolas de la colección del poeta.
‘Cuando cumple 50 años, en 1954, dona a la Universidad de Chile todo lo que había coleccionado a lo largo de su vida. Él dice ahí en su discurso que la donación la hace para devolver al pueblo todo lo que le había entregado. Este año estamos celebrando los 70 años de esa donación', dice Calderón.
‘Yo fui recogiendo estos libros de la cultura universal, estas caracolas de todos los océanos, y esta espuma de los siete mares la entrego a la universidad por deber de conciencia y para pagar, en parte mínima, lo que he recibido de mi pueblo', fue parte del discurso del poeta el 20 de junio de 1954.
Cada caracola debe guardar una historia
‘Hay muchas caracolas sorprendentes. Hay un conjunto que tiene mucho valor cultural, que han sido intervenidas por los humanos, como por ejemplo el nácar. Destaca también la Thatcheria mirabilis, que es una caracola que se sospecha que se la regaló Mao Tse-Tung a Neruda cuando hizo un viaje a China en 1951. Tiene una forma muy elegante. Esa caracola además vive en aguas profundas, entonces es muy difícil de encontrar y Neruda relata en uno de sus libros que en el museo de Pekín abrieron una caja sagrada donde habían dos ejemplares de Thatcheria mirabilis.
También está la Tridacna, que es una de las especies más grandes que tenemos acá, pesa alrededor de 14 kilos'.
Loreto Millar, coordinadora del Área de Conservación del Archivo Central Andrés Bello, comenta que desde el año 2000 en adelante ha habido un trabajo sostenido entre restauradores, funcionarios del archivo y malacólogos para conservar las caracolas.
‘Ellos empiezan de alguna forma a caracterizar estos ejemplares y a resguardarlos en contenedores de conservación. Hoy en día las caracolas de Pablo Neruda además de estar acá en la Sala Museo, están en un depósito especial con condiciones de humedad y temperatura apropiadas para resguardar este tipo de ejemplares y que es lo mismo que de alguna forma se puede ver acá en la exposición'.
La muestra estará abierta al público desde el martes 29 de octubre. Se podrá visitar de martes a jueves entre las 10:00 a las 17:00 horas y los viernes de 10:00 a 16:00. Los fines de semana está cerrado.


