La dolorosa eliminación del Preolímpico y la dura derrota ante Argentina por 5-0 abren el debate
Los dardos apuntan a la cantidad de extranjeros enlos clubes, a la ineficiencia de la regla sub 21 y al mal estado físico de los jugadores, entreotras causas.
La eliminación de la Roja Sub 23, luego de la ominosa goleada contra Argentina por 5-0, abrió el debate sobre el nivel competitivo del fútbol joven en Chile. Los dardos apuntan a la cantidad de jugadores extranjeros en los clubes, a la ineficiencia de la regla de un sub 21 en cancha, al mal estado físico, a la escasa inversión en las series menores y a la falta de incentivos por sacar nuevos cracks, entre otras razones.
«Los jugadores extranjeros siempre van a coartar la opción de que jugadores jóvenes puedan tener más opciones, especialmente en puestos claves como arqueros, defensores centrales, volantes de salida o centrodelanteros. Es algo que ha pasado siempre, pero antes eran menos y en los 80, 90 y 2000 tenían un nivel mayor y mejoraban al jugador joven. Ahora se traen por cumplir o por influencia de los representantes que, en algunos casos, son dueños de clubes», explica Francisco Pérez, entrenador y analista de @conceptotactic en X.
«Además ocurre que los jóvenes entre 18 y 21 años, muchas veces, terminan siendo sacados del club, porque llegan extranjeros o jugadores de otras instituciones. Luego de completar el proceso formativo terminan deambulando o deben bajar a tercera división, por lo que el trabajo del entrenador y el PF queda en nada. Aparte que los sueldos para ellos son muy malos. Deben trabajar en varios lugares, en las mañanas o fines de semana, para poder hacerse el sueldo a fin de mes», dice.
«Habría que pedirles a los clubes que tengan jugadores sub 21 formados en sus series menores para no tener que pedir prestados a clubes que trabajan mejor», agrega Pérez.
En ese sentido coincide Manuel De Tezanos, periodista de radio y televisión, quien considera que es muy mala la regla sub 21, que obliga a los clubes a sumar 1.890 minutos por año con uno o más jóvenes: «No ha beneficiado y ha hecho que jugadores que quizás no están preparados por obligación salgan a la cancha, con lo que perjudican a equipos y entrenadores. Y se da una competencia injusta dentro del plantel. Finalmente, Católica, la U, Colo Colo, Everton, OHiggins, Palestino, los que trabajan bien, se guardan sus mejores cinco juveniles y los más descartables, en el fondo, se van a préstamo y cumplen los minutos, porque hay equipos que no tienen divisiones inferiores competitivas. Entonces se ganan oportunidades jugadores que quizás no la merecen. La regla no ayuda. Ya lleva cuatro años y Chile no ha mejorado para nada en la Sub 23 o la Sub 20. Seguimos con una Selección que pelea los últimos lugares, sin clasificar a los cuadrangulares finales. En cualquier trabajo del mundo uno entra y se gana el lugar por méritos, no por edad».
¿Los jóvenes son taponeados por los extranjeros?
«No creo que lleguen tan buenos extranjeros para taponear jugadores. Ningún entrenador quiere perder. Entonces, si hay un buen juvenil va a jugar si gana su puesto en el entrenamiento, aunque siempre al más joven le va a costar».
¿Qué le parecen los seis extranjeros en cancha?
«Eso es exagerado. Cinco está bien, aunque incluso puede ser mucho. Si un jugador es bueno debería ganarle el puesto al extranjero, pero está demostrado que con muchos extranjeros el nivel de la Selección baja, como le ha pasado a México».
Luis Marín, secretario del Sindicato de Futbolistas, cree que tener seis jugadores extranjeros en cancha, como lo acordó el Consejo de Presidentes, «es complicado». El Sifup al principio evaluó la posibilidad de irse a paro por la decisión, pero luego se abrió a negociar compensaciones de la ANFP. «Me parece que la forma de tener una solución al desarrollo del fútbol de menores es invertir. Hace tiempo que venimos desarrollando la norma del sub 21, pero siempre he sido muy crítico respecto de eso porque el jugador tiene que merecer estar en cancha más allá de que se imponga. La conclusión es que hay que tener una inversión mayor en el fútbol joven, para el desarrollo de sus bases y la posterior venta de jugadores».
¿Invertir en qué?
«Los clubes tienen que invertir en infraestructura, en desarrollo, en tecnología, en el cuidado nutricional, sicológico y social de los chicos. No se trata de comprar diez balones más. Tengo que darme cuenta de la complicación de nuestra sociedad en general. El chico con reales condiciones sale del fútbol de barrio. He criticado que, con el paso de los años, se olvidó del veedor de jugadores que había en los clubes, como en Huachipato, Palestino, Audax Italiano, Wanderers, Everton. En el caso de Colo Colo, Marcelo Espina, Lizardo Garrido, Jorge Toro, Hugo Vilches, que eran los técnicos que recorrían todo Chile buscando y haciendo pruebas masivas de jugadores para traerlos a Santiago».
Luego de la derrota frente a Argentina, Nicolás Córdova, el entrenador de la Sub 23, manifestó que «lo físico nos pesó mucho. No estamos acostumbrados a jugar a un nivel tan intenso en pocos días». Marcelo Oyarzún, preparador físico de Iquique, recuerda que Córdova lo había advertido antes del Preolímpico, pero «parece que allá ratificó su evaluación».
¿Por dónde pasa el problema físico, Marcelo?
«El jugador chileno tiene buena base técnica, pero post pandemia se entrena peor y menos respecto de lo que el nivel internacional exige. No tenemos buena cantidad de horas de formación física en los colegios y nuestros niños son obesos y sedentarios. No bastan 90 minutos de un partido para cambiar eso. Los jugadores llegan a ser parte de un plantel por la norma del sub 21 y no por el talento. Algunos jugadores no tienen la base física para competir. Si los jugadores jóvenes no son más intensos que Vidal o Aránguiz no jugarán nunca en la Selección».


