Se fueron a los golpes en el teatro Caupolicán
Un congreso en Buenos Aires reabrió las heridas en las dos tradicionales familias circenses.
Mientras Sebastián Lillo (41), conocido como el payaso Microbio Caluga, probaba luces y sonido para su actuación de este sábado en el show de Bodoque y Cebolla en el teatro Caupolicán, justo llegó Gastón Maluenda (73), el personaje detrás del Tachuela Grande, y con un par de golpes aprovechó de desahogar una vieja disputa entre ambas familias circenses.
Lillo, nieto de Abraham, el mítico Tony Caluga, recibió unas cachetadas, como acredita un video de cámaras de seguridad del icónico recinto de calle San Diego.
Así terminó el último episodio, que se originó en un congreso en Buenos Aires con artistas internacionales y ellos, los chilenos.
«El charchazo fue mal pegado, todavía», recuerda Maluenda, con una risa algo nerviosa. «Es algo que se viene originando hace mucho tiempo, unos dos años», asegura.
«Estoy arrepentido de haber tirado las manos», reconoce.
La disputa
Para el Tachuela Grande, Microbio Caluga y su familia lo tienen entre ceja y ceja hace rato. «Como soy el patriarca de los Maluenda, todo es contra mí, todo lo que hago es por algo, porque supuestamente estoy metido en una mafia, la gente que anda conmigo son mafiosos, todo lo que tengo es conseguido con malas artes, que hago organizaciones para robarme la plata, puras cosas así», describe.
Entonces ardió Troya cuando se toparon en el Caupolicán. «Ésta es la mía», reconoce que se dijo. «Voy a encararlo. Le dije: Sebastián, tú tenías que decirme algo, para que me lo digas ahora. Me dijo: ¿cree que es el momento oportuno? Le respondí: éste es el momento y lo golpeé», recuerda.
La otra versión es de Microbio Caluga. «Me pegó unos combos en la cara, pero no le iba a responder porque es una persona mayor, tampoco lo insulté, en cambio él sí, sacando a colación a mi mamá todo el rato, hasta que le dije que no era el momento ni el lugar», cuenta.
Según dice, lo golpeó por «no hacer lo que él dice, porque supuestamente es el patriarca de los circos y no es así, él vende la imagen de que hace cosas por el gremio, pero siempre está tratando de sacar un beneficio propio».
Detrás de este conflicto está, además, que el Tachuela Grande preside la Asociación Gremial Circense de Chile y Lillo está en el Sindicato de Artistas Circenses de Chile.
«Él creó una institución aparte para estar en la palestra, para ser el presidente, él mismo se reelige siempre y él, que habla de la unión del circo, creó algo aparte para dividir el gremio», acusa Microbio Caluga.
Buenos Aires
Toda esta disputa se agravó en el festival de Buenos Aires, presencial y online. Se supone que los payasos chilenos no estaban en competencia por los premios principales. Solo peleaban por el de popularidad. Según Maluenda, Lillo se enteró de que ellos habían preferido a unos artistas guatemaltecos y no a los Lillo. Y ganaron los centroamericanos. «Este personaje me echa la culpa a mí, dijo que hice una campaña para que no votaran por él», asegura.
Según le versión de Microbio Caluga, «lamentablemente los payasos no competíamos por el premio principal, porque se llegó a un acuerdo de que fuera así, pero sí había una opción de ganar el premio del público, pero esta persona, Gastón Maluenda, comenzó a hacer campaña por redes sociales para que no ganáramos y que lo hicieran otros artistas internacionales».
Lillo reconoce que le molesta que «un compatriota, independiente de si tenemos diferencias personales y sindicales, prefiera a los extranjeros».
Respecto de si el conflicto termina aquí, Gastón Maluenda responde: «Depende de ellos, no tengo tiempo para atender a gente así, porque esto viene hace rato pero de ellos hacia nosotros, mire, tengo 20 nietos y no podemos seguir dándole curso porque después se van a odiar desde los cabros chicos hacia abajo, esto hay que cortarlo aquí».



