Es falso que yo haya realizado abonos, y pude comprobar que se trataba de rebotes, explicó
Su presencia es muy importante para determinar si existieron o no transferencias entre ella y la fundación, considera la diputada Ximena Ossandón.
La exprimera dama, Irina Karamanos, declaró el pasado 24 de octubre ante el fiscal regional de Coquimbo, Patricio Cooper, para explicar en qué consistían unos abonos a su nombre que aparecieron en una cuenta bancaria de ProCultura.
La expareja del Presidente Gabriel Boric apareció implicada en la investigación luego de conocerse un informe que envió la Policía de Investigaciones a los fiscales que investigan las irregularidades en los fondos manejados por la fundación, liderada entonces por el siquiatra Luis Larraín y en que se indagan posibles irregularidades en convenios y transferencias de fondos con siete gobiernos regionales a lo largo del país.
Antecedentes
El 26 de junio del presente año, el comisario Edson Figueroa, de la Brigada Anticorrupción Metropolitana de la PDI, envió un correo al Ministerio Público evidenciando lo que consideró anomalías en cuentas bancarias: «Se detectaron abonos a la contribuyente con el nombre Irina Karamanos, cuyo detalle más adelante se indica, con la descripción signada en parte bajo el nombre de Recreo nos gusta el arte», decía el mail, que dio a conocer «Ex-Ante».
Llamaron la atención del comisario Figueroa cinco operaciones de supuestos abonos de Karamanos por un total de $4.467.500, realizados entre el 2 de agosto de 2021 y el 3 de enero de 2022, esto fue antes de que el Presidente Gabriel Boric asumiera el 11 de marzo de 2022. También se sumó un préstamo personal por un millón de pesos, con fecha 26 de noviembre de 2021. Estos serían los antecedentes por los cuales la exprimera dama se presentó ante el persecutor que adelanta las investigaciones.
La respuesta
«Me presenté en la Fiscalía de La Serena a declarar en calidad de imputada, que es lo que corresponde cuando se hacen imputaciones, aunque falsas, en contra de una, para poder exponerlos correctamente», comenzó explicando Karamanos, en un reciente comunicado a propósito de su comparecencia.
«Es falso que yo haya realizado abonos, y pude comprobar que se trataba de rebotes (?) no existe ningún depósito de los dineros que se me acusa haber abonado, como se desprende de mis propias cartolas bancarias enviadas inmediatamente al fiscal a cargo», afirma la socióloga y más abajo profundiza sobre los «rebotes»: «Es decir, simplemente transferencias de sueldo realizadas por mi antiguo empleador, que en varias fechas fueron rechazadas por limitaciones propias de mi cuenta rut. Con lo cual también éstas cartolas muestran que es al revés, no eran abonos, eran rebotes».
Karamanos cuestiona, además, el informe de la PDI y dice confiar en una rectificación: «Muestra desprolijidades importantes, ya que en la lista con el título de abonos figuran transacciones correspondientes no sólo al pago de sueldos, sino que incluso a pago de estacionamientos, almuerzos y bencina. Difícilmente un estacionamiento o una gasolinera ha realizado abonos a la fundación, sino que es al revés».
La diputada Ximena Ossandón (RN), jefa de la bancada de Renovación Nacional, recalcó que la comisión investigadora del caso Procultura, aprobada el mes pasado en la Cámara, «si bien partió con el tema de Irina Karamanos, ha ido evolucionando. Su presencia es muy importante para determinar si existieron o no transferencias entre ella y la fundación. Habrá que cotejar la información con lo que sostenga la PDI también».
Respecto del momento en que se encuentra la comisión investigadora, Ossandón dice que están «esperando que los diferentes comités manden los nombres de los integrantes. Si no lo hacen antes del 18 de este mes, la comisión comenzará con los jefes de bancadas».
Respecto de la diligencia, el abogado Luis Cantellano apunta que «un imputado en una causa puede declarar o no. Generalmente, los imputados o quienes tengan esa calidad, no declaran, sino que ejercen su derecho a guardar silencio. No obstante ser imputados, se debe respetar el principio de inocencia, por tanto una declaración en esa condición no cambia su calidad», y añade que el Ministerio Público tendrá «mayores antecedentes para proseguir con esa investigación o derivar aristas nuevas. En síntesis, un imputado que declara está ejerciendo su derecho a defensa».
El diputado Agustín Romero (republicano), querellante en la causa, afirmó: «Ella habría recibido dineros de ProCultura por trabajos aparentemente simulados o a un valor menor del señalado, procediendo luego a devolver los dineros y siendo ellos rendidos por la fundación como íntegramente pagados. Todos estos hechos levantan dudas legítimas sobre el uso de fondos públicos».


