Expertas aconsejan en qué fijarse en las etiquetas de los alimentos para mascotas
Hay que fijarse en la cantidad de proteínas, grasas y fibras que traen los alimentos.
En Chile se calcula que existen más de 12 millones de mascotas, según un estudio de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) de 2022. Entre estos los más populares animales con un dueño figuran los perros (8.306.650) y le siguen los gatos (4.176.029).
Otro estudio de Cadem revela que en promedio los chilenos gastan mensualmente 41 mil pesos en la alimentación de mascotas. Los compradores se fijan principalmente en la calidad de la comida (57%).
Aun así, surgen muchas dudas sobre qué ingredientes privilegiar en su alimentación. «Hay que buscar que los perros tengan una dieta completa y balanceada», afirma la veterinaria Constanza Pinilla, especialista en nutrición clínica.
Lo primero es guiarse por la edad del animalito: un cachorrito requerirá un alimento con al menos un 22,5% de proteínas, mientras los adultos, un 18%.
¿Y cómo vemos eso?
«Revisando el análisis de ingredientes en la bolsa, que siempre se presentan en orden decreciente, de mayor a menor. Los cinco primeros ingredientes son el 80% de la fórmula. A veces dice harina de carne fresca o pollo y significa que el fabricante la integra deshidratada».
Pinilla sostiene que los productos más baratos suelen incluir combinaciones de trigo, centeno y subproductos de animales, como los huesos.
«Las etiquetas deben declarar la cantidad de proteínas, grasas, fibras y humedad que traen. No están obligados a declarar la cantidad de carbohidratos y muchas veces le agregan soya o arroz, que son menos digestibles y el perrito absorberá menos ingredientes», dice.
Si no dice cuántos carbohidratos contiene, ¿cómo podemos saber cuánto traen?
«Hay que aplicar una fórmula. En los análisis dicen el porcentaje de los otros elementos. A eso hay que sumarle las cenizas. Es decir, el contenido mineral. El porcentaje que falte para completar el 100% es el contenido de carbohidratos. Y lo ideal es que no sea más de 40%».
No coma eso
Una de las preocupaciones de los dueños de perros es que no consuman porquerías como la cáscara de papa que cae accidentalmente en la cocina, la basura del vecino o las heces propias o de otros animales, como confirma Constanza Pinilla.
¿Cómo lo logro?
«Debido a sus comportamientos alimenticios, los perros también son carroñeros. Eso incluye en algunas ocasiones sus propias deposiciones o la de los gatos, porque los gatos tienen una dieta más rica en proteínas. Si ve que el animal insiste en esto, puede llevarlo al veterinario para descartar razones de salud».
¿Existe una pastillita mágica para que los canes no se tienten con basura?
«Para que no se coman sus propias heces hay unos comprimidos con trazas vegetales que, al contacto con sus deposiciones, les causa un mal sabor».
Pinilla comparte la lista de alimentos prohibidos para perros: chocolate (causa daños a nivel gastrointestinales, cardíacos e incluso neurológicos), uvas y pasas (daño renal), cebolla (anemia hemolítica o ruptura de los glóbulos rojos), helados y galletas (azúcar).
Michis exquisitos
«Los alimentos de los gatos traen más proteínas que la de los perros porque los felinos domésticos son estrictamente carnívoros», cuenta Loreto Muñoz, profesora de la carrera de veterinaria en la Universidad de Chile, especialista en gatos.
Afirma que por edad, los felinos menores de un año son cachorros; entre uno y siete años, adultos, y quienes pasen esa edad son considerados seniors. «El alimento de los gatos debería considerar un 33 o 34% de proteínas en base a pollo, cerdo, salmón», sostiene, para luego agregar que los alimentos Premium suelen incluir proteínas de buena calidad.
¿Debo preocuparme si mi gato, Carlos Humberto, roba comida?
«Los gatos son más exquisitos que los perros. Pueden comer jamón, pollo. Algunos toman leche, helado de vainilla o yogurt. Pero basura, no. Si tu gato está robando mucha comida, hay que llevarlo al veterinario para saber si sufre de diabetes o hipotiroidismo».


