La difícil recuperación del docente universitario Enrique Ramírez Capello
Me gustaría que una entidad externa investigara lo sucedido, dice el profesional.
Se le conoce como tecle terapeútico. Es una pequeña grúa eléctrica que permite tomar al paciente mediante un arnés, levantarlo y trasladarlo desde o hacia alguna silla o cama. «Es una maravilla, mire que yo peso 80 kilos y para una enfermera sería imposible», cuenta resignado el periodista Enrique Ramírez Capello.
El 21 de febrero, hoy se cumplen 120 días, el profesional de 67 años, acompañado de su hija, la arquitecta Soledad Ramírez, llegó al Hospital Clínico de la Universidad Católica para efectuarse una punción ambulatoria. El objetivo era aliviar sus dolores de espalda. Sin embargo, sufrió una complicación respiratoria y neurológica, fue internado de urgencia y hasta hoy permanece en camilla o silla de ruedas, con sus cuatro extremidades paralizadas.
Actualmente está internado en la clínica Los Coihues, especializada en tratamientos neurológicos. No puede escribir, comer por sí solo ni usar el control remoto del televisor. Mucho menos caminar. «Pero vamos mejorando, tengo siete terapias diarias, de 09.00 a 19.00 horas y estoy esperanzado», dice.
Su pieza está llena de carteles escritos por Soledad con frases como: «Ánimo, inténtalo otra vez, ya vas a poder». También hay imágenes de El Principito y Carlos Gardel, sus íconos. «Extraño hacer clases y escribir, y aunque trato de ver esto con serenidad y distancia, también siento mucha frustración. Por eso, me gustaría que una entidad externa e imparcial, tal vez la Justicia, investigara lo sucedido».
En el Hospital Clínico de la Universidad Católica no hicieron comentarios. En su departamento de comunicaciones solo se reiteró que se habría tratado de un procedimiento correcto y bien efectuado, y que el paciente habría sufrido una complicación inesperada, pero dentro del rango de posibilidades médicas.
La fisiatra Pilar González, directora médica de Los Coihues, informó que «el paciente sufre una lesión a nivel medular que le provoca una tetraparesia, o sea, una disfunción motora de las cuatro extremidades, sin el rango de fuerza ni velocidad para moverse adecuadamente. Su recuperación avanza lento, pero es constante y satisfactoria».
El Colegio de Periodistas, además, presentó un recurso ante el Colegio Médico para que el caso se investigue a fondo.
Su recuperación avanza lento, pero es constante y satisfactoria
Pilar González, directora médica de Clínica Los Coihues


