Este lunes se rindió la PAES Matemática 2
A las 15 horas de este lunes comenzó Matemática 2 (M2), el primer examen de la PAES. Al finalizar, 55 preguntas y 140 minutos después, la suerte ya estaba echada para los postulantes.
«Estuvo normal la dificultad, hay que tener más razonamiento en esta materia», comenta Diego Gutiérrez, quien rendía la prueba por segunda vez en el Colegio Filipense, Santiago Centro. Su idea es estudiar Química y Farmacia u Odontología. «No tengo mucho amor por las matemáticas, la doy más que nada por la carrera que quiero», confiesa.
¿Lo más difícil? «Para mí fueron las de homotecia y geometría, son los cortacabeza», afirma.
La homotecia es una transformación que sufre una figura, que se agranda o se achica tomando como referencia un punto. Es una materia que, en el temario de la prueba, se encuentra dentro del eje de geometría.
Otra opinión tiene Juan Luis Pérez. «No era el tipo de pregunta que me esperaba, aunque no era materia que no haya visto en el colegio. La parte más difícil era álgebra; en geometría me iba bien, así que eso se me hizo fácil».
Matías Cuevas encontró que faltaba tiempo. «Lo más complicado era homotecia, también algo de funciones», opina. Su objetivo es estudiar alguna ingeniería o Administración Pública. «Es como bien variado», admite.
Emilio Díaz encontró que la prueba no estaba tan complicada. «Si uno se prepara bien rinde normal; si no es así, igual hay preguntas que te van a costar», señala. «Había que pensarla más en homotecia, geometría», coincide.
En su caso no está tan preocupado por el resultado, ya que quiere estudiar Gastronomía, una carrera para la que no le pide la PAES. «La hice como un reto personal», asegura.
Natalia González es profesora de Matemática de enseñanza media y todos los años rinde la prueba, para conocer la experiencia que viven sus alumnos. «Es una prueba larga, con un mayor poder de análisis. No es tan numérico, sino que tiene más de cosas generales, hay que ser muy rápido», plantea. «Geometría podría ser lo más complicado, pero creo tiene que ver más con el olvido de fórmulas», opina.


