La noche de furia del bailarín de Yingo en la discoteca Costa Varúa
Lo formalizaron por lesiones leves en contra de quien habría agredido a su pareja.
Ahí viene el Potro avanzando por uno de los pasillos del Centro de Justicia como de seguro compra conservas en el supermercado: chaqueta de cuero, una ceja arriba, boca en diagonal; todo tranquilo. Se trata de la formalización por lesiones leves en contra del chico Yingo a cargo del fiscal de la zona oriente, Marco Antonio Paredes, el mismo que más tarde relatará los hechos ocurridos la madrugada del domingo y que rezan más o menos así:»A las 3:30 de la madrugada del día 19, en circunstancias en que las víctimas se encontraban en la discoteca Costa Varúa, en La Florida, se produjo una discusión en la que ellos (los amigos Iván Cabrera y Gerardo Iturrieta) agredieron a aquellos (los denunciantes) provocándoles las siguientes lesiones». Silencio.
Domingo. La Florida. Costa Varúa, pasadas las tres de la madrugada. Habría ocurrido así: Iván Cabrera, bailarín del programa «Yingo» de Chilevisión, por esas cosas de la naturaleza, parte al baño cuando alguien lo detiene en el trayecto. Instante propicio para que otro alguien aproveche para darle un agarrón al trasero de su novia, Tiffany. El incidente habría desatado la ira de Cabrera que apañado por sus amigos hicieron frente al supuesto agresor desencadenándose una lluvia de botellas, vasos y combos. Todo acabó a la salida de la discoteca con Iván y su amigo Gerardo detenidos y enviados a la 36a comisaría de La Florida. El resto de los involucrados, salvo los heridos -Pedro, con un corte leve en el pómulo izquierdo, y Camila con una herida cortante en la cabeza- escaparon del lugar.
«No te voy a mentir que de nuestro bando voló un vaso», aclara Sebastián, amigo de la infancia del Potro y protagonista de la pelea. «Pero eso de las botellas es falso. Los tipos después de darle el agarrón a la Tiffany se comenzaron a burlar y obvio que Iván iba a reaccionar, como cualquiera». Según Sebastián once sujetos, entre hombres y mujeres, se abalanzaron contra Cabrera, lo que motivó la participación de su grupo de amigos. «Después afuera había como ocho patrullas de carabineros, no recuerdo cuántas, pero estos tipos acusaron de inmediato. Es todo una exageración», agrega.
Finalmente la sentencia para Cabrera e Iturrieta es la prohibición de acercarse a las víctimas y no manchar sus papeles durante un año, momento en que toda la familia presente del chico Yingo da un suspiro de alivio.
A la salida, el Potro enfrentó las cámaras y entregó su versión: «Lo importante es que la cosa llegue hasta acá y ahora voy a preferir quedarme en mi casa y no salir más. Aquí se aprovechan de las personas públicas y obviamente al que van a perjudicar es uno. Es un hecho lamentable que me avergüenza bastante. En el colegio nunca me llamaron ni el apoderado».
Raquel Salinas
Su mamá suspiró de alivio
Casi embutida en uno de los bancos de la sala del Centro de Justicia, donde era formalizado su hijo, estaba Raquel Salinas. La madre de Iván Cabrera esperaba lo peor acompañada de los padres de Tiffany, la polola, y dos amigos presentes en el altercado.
Antes de entrar a la audiencia de formalización, la mujer dijo: «Mi hijo no se ha hecho famoso ni por mujeres ni por escándalos. Sólo espero que esto no le provoque problemas a su nombre, me da mucha pena porque Iván no es como los típicos tipos de la farándula».


