En prisión preventiva quedó un funcionario municipal de Curacautín que ejercía labores administrativas en el cementerio local. Según la Fiscalía, el hombre habría estafado a más de 100 personas, a quienes les pedía un pago previo y les hacía creer que realizaría trámites para adquirir sepulturas.
El imputado había sido formalizado por 38 supuestos delitos en agosto y el Tribunal de Garantía lo dejó con arresto domiciliario total. Durante la investigación fueron apareciendo otros 63 afectados, por lo que en una nueva audiencia fue formalizado por estafa.
El fiscal a cargo, Iván Isla, indicó que la acusación es por «hechos que son constitutivos de delitos reiterados de fraude al fisco». El imputado cumplirá las medidas cautelares en el Centro Penitenciario de Curacautín por un plazo de 5 meses, mientras se desarrolla la investigación.


