Los acusan de traerlas a Chile engañadas
María Isabel Guzmán
La fiscalía de Pudahuel formalizó a dos ciudadanos coreanos, a quienes acusó de traer, engañadas al país, a mujeres de esa misma nacionalidad para ejercer la prostitución. Ambos quedaron en prisión preventiva.
Según el fiscal jefe de Pudahuel, Emiliano Arias, a las mujeres les decían que venían a trabajar como modelos, pero llegando a Santiago les quitaban sus pasaportes y se hacían cargo de manejar sus vidas. Trabajaban en un local de karaoke, en el que no se ejercía la prostitución, pero sí se facilitaba, dijo el fiscal. Desde allí las jóvenes eran sacadas por los clientes que lo solicitaban, aunque pagando sumas importantes de dinero.
«Hay dos víctimas que declararon, pero se estima que serían cuatro mujeres coreanas», señaló el representante del Ministerio Público.
En el allanamiento al domicilio del presunto jefe del grupo, se encontraron pasaportes y copias de otros documentos de identificación de distintas mujeres. Las condiciones impuestas por los regentes las describe el fiscal: «(les decían) tienes que pagarme los pasajes, así que debes trabajar tres meses gratis… a partir de eso se generaba una relación de dependencia casi absoluta».
Mediante dos agentes encubiertos de la PDI que se hicieron pasar por mujeres que querían trabajar en el local, se descubrió que los dueños se quedaban con el 40% de lo que ganaban las jóvenes.


