Système es el nombre de la producción de 11 temas en diferentes idiomas
Las herramientas se han vuelto más sofisticadas y se pueden conseguir cosas sorprendentes. Uno de los temas está cantado por alguien en español, pero con acento alemán. Así de específico. Tienen un interesante potencial poético, postula Arturo Cariceo.
«Las herramientas que nos ha dado la Inteligencia Artificial han permitido democratizar las artes», afirma Cariceo, artista visual que además es profesor de la Universidad de Chile.
Los temas exhiben un toque de pop indie y electrónico, aunque también se escucha rap y algo de música urbana. Están cantados en español, francés, inglés y alemán en textos que el propio Cariceo trabajó o adaptó, «Por ejemplo, produje un tema en italiano que es un fragmento de El Infierno, de Dante». Para estos fines empleó Suno, Loudly y Sountrap.
A Cariceo le tomó tres años de exploración con aplicaciones de Inteligencia Artificial. Buscó varias de estas plataformas, pagó por un servicio más completo y comenzó a experimentar.
Afirma que estas herramientas no funcionan con instrucciones redactadas ni componen una intención muy vaga del usuario.
Este compositor tecnológico comenzó probando algunas alternativas que le dieron las aplicaciones y que están prefijadas. «No le das una instrucción lineal. Las letras las compone uno o le pide que las componga el sistema. Cuando le solicitas algo, te propone y ahí vas mezclando todo. Puedes ponerle orquestal, un solo de guitarra en un estilo como, por ejemplo, flamenco. En un tema seleccioné una voz en la onda de Mariah Carey, en otra compuse un hip hop con la letra del ensayo El arte en la era de su reproducción mecánica, del filósofo Walter Benjamin», sostiene.
Qué moderno todo, Arturo.
«Las herramientas se han vuelto más sofisticadas y se pueden conseguir cosas sorprendentes. Uno de los temas está cantado por alguien en español, pero con acento alemán. Así de específico. Tienen un interesante potencial poético».
¿Qué opina de quienes cuestionan el arte hecho por IA?
«Es recurrente encontrar sentimientos encontrados con la IA, como si con ella se explicaran las razones de todos los desbarajustes de la realidad que tienen hundido a medio mundo. Lo veo de otra manera: desde que apareció la cámara de fotografía, luego la cámara Super 8 y la videograbadora, se abrió un horizonte donde los artistas dejaron de tener el monopolio de crear retratos, paisajes, naturalezas muertas y todo eso que hoy vemos en las redes sociales. Personas sin habilidades plásticas descubrieron que también podían expresarse artísticamente a través del encuadre, de manera documental o ficcional, como lo hacen todos los artistas. Eso es maravilloso. Ahí parte, para mí, la verdadera revolución tecnológica que con la IA abre nuevos horizontes».


