Psicodelia y revolución

Fecha:

Acaba de aparecer un colorido libro dedicado a los afiches chilenos de los años sesenta y setenta: Un grito en la pared , de Mauricio Vico y Mario Osses.En ese período el país se soltó el pelo, sea desde la psicodelia o desde la lucha militante. Unos querían hacer el amor y no la guerra, dejándose crecer las barbas y los pelos, al tanto que ellas, las chicas, se deshacían de los rígidos sostenes de los años cincuenta. Otros se enfrentaban al capitalismo imperialista oligárquico y latifundista, y para eso hacía falta una pinta parecida a la del Che Guevara. El mundo entero flotaba un poco en el aire, y el cielo se llenaba de colores. En Vietnam se libraba una guerra atroz y las superpotencias acariciaban sus misiles.

Los hermanos Larrea crearon la principal factoría nacional de afiches y portadas de discos de ese nuevo estilo. Un estilo que se había descolgado quizás de la cultura underground californiana o del pop británico, y que tras rebotar en Cuba se aclimató en Chile con características propias. Los Beatles navegaban en su submarino amarillo. Florecían la revista Paula , la revista Onda , y más tarde también Ramona y Paloma , entre otras.

El libro de Vico y Osses nos pasea visualmente por aquellos años de euforia, en los que cada cual buscaba la libertad según lo que entendiera por tal cosa. Unos se dedicaban a las comunas, al amor libre, a la dulce marihuana. Otros, a las reuniones revolucionarias, a los panfletos, a las manifestaciones. Y otros hacían lo que podían picoteando de aquí y de allá.

Guitarras, flores, puños, gritos, fotos en alto contraste, colores vivos, trazos vigorosos formaban el núcleo de un incontenible flujo visual, que era a su vez reflejo de la gran marejada que llevaría al poder a Salvador Allende. En ese transcurso los felices posters floridos de los inicios serían reemplazados por afiches revolucionarios con consignas duras y gestos decididos. Harían su irrupción exotismos como el cine búlgaro, el cine húngaro o el propio comandante Fidel Castro. Podemos leer en los carteles frases del tipo «Muerte al latifundio», «A conquistar nuestro derecho a la educación», «De ti depende el futuro»: un estilo tenso, donde el humor y el gozo de vivir habían desaparecido.

El golpe de estado militar dará paso, fuera de Chile, a una oleada de carteles e impresos de apoyo a Chile, rescatando la imaginería revolucionaria allendista, el estilo, los personajes, la cosa tipo Ramona Parra. Eso, en París o en Ámsterdam, porque en Chile mismo de lo que se trataba era de blanquear las paredes y extirpar todo asomo de color, de lucha, de puño o de amor libre.

Hoy podemos mirar aquello en perspectiva, con muchas ilustraciones en color, repasando esa brillante temporada creativa donde, por lo que parece, fuimos más allá de lo que nuestra modesta realidad permitía.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...