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Autor de la Foto: ILUSTRACIÓN FRANCISCO CRESPO
Estudio en Estados Unidos analizó riesgos, arrojó conclusiones y abrió el debate
En Chile se mide solo el consumo de alcohol y si carabineros sospecha del uso de drogas, solicita el examen correspondiente.
Danny Aulestia M.
Un estudio realizado por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Autopistas (NHTSA), equivalente a la Conaset en Chile o la DGT española, concluyó que «conducir bajo los efectos de la marihuana solo incrementa en un 5% el riesgo de tener un accidente de tránsito, mientras que hacerlo con 0,05g/l de alcohol en la sangre, se duplica».
Bastó que se lanzara el tema a la palestra, respaldado por los datos obtenidos a 10.858 conductores implicados en accidentes, y de inmediato fue apoyado por un estudio de Nature (en EE.UU.) que detalla que los porros, en consumo moderado, «son 100 veces menos peligrosos que el alcohol a nivel de toxicidad», mientras que en Canadá, el British Medical Journal publicó un estudio que, por contrapartida, indica que «fumar marihuana hasta tres horas antes de conducir incrementa al doble la probabilidad de sufrir un siniestro vial».
Este último se basa en los datos de 49.411 víctimas, pero no establece «una conexión clara entre una cantidad exacta de droga en el organismo y la gravedad de la colisión».
En Chile, la no fiscalización del uso de drogas o medicamentos, al igual que como se hace con el alcohol, deja en el aire una respuesta concreta. El siquiatra Pablo González, jefe de salud mental del Hospital del Trabajador, afirma al respecto que «el efecto de la marihuana genera un cambio en la conducta, juicio y percepción. Es imposible que no afecte la conducción, pero nunca tanto como el alcohol».
González agrega que aunque la marihuana genera sicosis endógena y afecta el estado de alerta, «los efectos del THC (tetrahidrocannabinol, principio activo de la marihuana) varían dependiendo de la vulnerabilidad del individuo, pues algunos desarrollan tolerancia y significa que necesitan más droga para el mismo efecto».
Para Eduardo Solís, gerente del programa Drug Free Workplace, de Global Partners, entidad que realiza entre cinco mil y seis mil exámenes de droga anuales a diferentes reparticiones nacionales (mineras, construcción, transporte, entre otros) comenta que el consumo de marihuana «produce una alteración en el aparato sicomotor y en la movilidad, ello significa que podría verse afectada la conducción».
Concuerda con esto el Senda, entidad que precisa que «no contamos con cifras al respecto debido a que no existe un estándar de medición de drogas en la conducción. Por ello este año, en conjunto con Conaset, vamos a evaluar la implementación de un modelo de control».
5% se incrementa el riesgo de accidente al fumar un pito, según un estudio gringo.


