María Paz Arzola entrega detalles del proyecto que le quita protagonismo a la criticada tómbola
Cuando se diseñó el actual sistema de admisión, se instaló una desconfianza generalizada sobre los colegios, plantea.
Reconocer el mérito académico fue el concepto que más se escuchó la mañana de este martes en el palacio de La Moneda, donde el Presidente, José Antonio Kast, anunció el ingreso a trámite del proyecto de ley que modifica el Sistema de Admisión Escolar (SAE), que busca reducir el azar en la selección de alumnos en los colegios, como ocurre actualmente. En la práctica se reemplaza el actual modelo basado principalmente en la asignación aleatoria, por dos mecanismos complementarios: la Elección Mutua y la Asignación Aleatoria, quitándole relevancia a la críticada tómbola.
Kast destacó la importancia del proyecto: «Reconoce al niño en sus aptitudes, en su mérito, y busca a cada niño el proyecto educativo que lo llene, que lo haga feliz y que complemente la educación de sus padres. Esto se logra con el sistema que resguarda a los alumnos prioritarios, resguarda a los niños que tienen necesidades educativas especiales, pero también permite al establecimiento valorar el mérito, valorar el compromiso de los padres con ese proyecto educativo».
«Si algún establecimiento no desea participar en este sistema, podrá seguir participando en el sistema que tenemos hasta hoy día. Por eso decimos que es un sistema que opta por la libertad, la libertad del proyecto educativo, la libertad de los padres de elegir el proyecto educativo para sus hijos», agregó el mandatario. En su base el nuevo sistema permitirá que los colegios con sobredemanda puedan considerar criterios de selección objetivos, y no discriminatorios, como la adhesión al proyecto educativo, la participación en actividades informativas, el rendimiento académico desde séptimo básico, la proximidad territorial y aptitudes vinculadas a programas de especialización. Se mantienen además resguardos para la inclusión de los alumnos, con reserva de cupos para estudiantes prioritarios y alumnos con discapacidad, o necesidades educativas especiales permanentes. Puede revisar el proyecto en el siguiente link (https://s.lun.com/lun378).
En entrevista con este diario, la ministra de Educación, María Paz Arzola, explica cómo funcionará el nuevo sistema.
¿Cuál es el corazón del proyecto?
«En pocas palabras, hay dos grandes razones por las que queremos cambiar el actual sistema: uno, para que la admisión escolar dependa menos del azar, y dos, para que dependa más de variables que le hagan sentido a las familias, como es el mérito desde séptimo básico o la afinidad con un determinado proyecto educativo. Hoy el sistema de admisión tiene cuatro criterios de prioridad que se verifican de forma centralizada, pero estos tienen un alcance muy limitado, de manera que el 80% de quienes postulan a colegios con cupos insuficientes no cumplen ninguno de esos criterios y su asignación termina siendo por azar. Nuestra propuesta es reducir ese resultado, introduciendo un espacio para que el sistema vigente, que es muy rígido, permita a las familias participar de un proceso de admisión que las mire a la cara y que tenga en cuenta sus particularidades, sus necesidades y sus méritos».
En resumen, la ministra planteó que: «Queremos que la admisión escolar dependa menos del azar sino de más variables, como el mérito».
¿Cómo va a funcionar el ingreso de los alumnos?
«Lo primero es que las familias van a seguir postulando a través de un sistema único, donde podrán indicar sus preferencias. La diferencia es que dentro de éste, habrá colegios que preserven el mecanismo actual y colegios que podrán invitarlas a participar de un proceso presencial, basado en nuevos criterios relacionados a su proyecto educativo que remplacen la asignación por azar, que es lo que prima hoy día. Una vez realizada esa etapa, el sistema asignará a cada postulante a su opción más preferida en que haya sido admitido, resguardando que se cumplan cuotas de inclusión socioeconómica y de necesidades educativas especiales. Así, sólo en última instancia, esto es, en los cupos que no se llenen en dichos colegios o bien en los que no opten por dicha etapa, se aplicará el desempate aleatorio entre postulantes».
Si un colegio tiene más postulantes que vacantes, ¿qué elementos podrá evaluar para el ingreso?
«Los colegios que tengan más postulantes que vacantes, si así lo solicitan, podrán definir y considerar aspectos que hoy no tienen espacio en el sistema de admisión, pero que nos parecen legítimos: mérito académico a partir de séptimo básico, especialidad para liceos técnico profesionales, compromiso con el proyecto educativo y reglamento interno, cercanía al colegio, priorización de quienes postulen a varios hijos, u otras variables, siempre que no constituyan una discriminación arbitraria».
¿Qué resguardos incluye la ley para evitar discriminación arbitraria, «seleccionar a dedo» en las matrículas?
«Cuando se diseñó el actual sistema de admisión, se instaló una desconfianza generalizada sobre los colegios. Al punto que, con tal de cerrar cualquier espacio para evitar posibles prácticas discriminatorias, también se eliminaron los espacios para que los colegios pudiesen tener algo que decir sobre la admisión de sus estudiantes. Diez años después, queremos restablecer la confianza, reconociendo que es legítimo que los colegios y las familias se acerquen y se comprometan, que no toda selección es arbitraria, y que un algoritmo no puede resolver todos los casos que se dan en la realidad y que requieren una respuesta inmediata y situada. Pero eso no significa deshacer lo que existe; hoy tenemos un sistema de postulación que permite la trazabilidad y transparencia, y eso es algo que valoramos y mantendremos.
¿Cómo se hará esto?
«Añadiremos resguardos que den tranquilidad a quienes siguen sosteniendo cierta desconfianza: primero, los colegios que quieran incorporar sus propios criterios deberán obtener una autorización previa, donde se verificará que estos no sean arbitrarios; segundo, estos quedarán sujetos a la fiscalización posterior, de manera que deberán cumplir expresamente con el procedimiento y criterios que se le hayan autorizado; y, tercero, nuestra propuesta contempla que los colegios más demandados cumplan con una cuota de estudiantes con necesidades educativas especiales permanentes y con una cuota de diversidad socioeconómica».
¿Qué pasará con los criterios que hoy ya existen, como tener un hermano en el mismo colegio, se mantienen como prioridad?
«Sí, esos criterios se mantendrán como regla general. Lo que nosotros proponemos es que, en los colegios donde el azar es el que está resolviendo la admisión, se puedan priorizar otros criterios que hoy no están permitidos, pero que son legítimos».
¿Cambiará el trámite de postulación online?
«El trámite inicial será el mismo. La diferencia es que, dentro del pool de colegios disponibles, habrá algunos que luego convocarán a los padres participar de un proceso presencial en el que podrán conocer el proyecto educativo».
¿Cuándo se espera que empiece a regir este nuevo modelo de admisión?
«Cualquier cambio al Sistema de Admisión Escolar (SAE) requiere la aprobación del Congreso, por lo que toma tiempo. Nuestra propuesta fue ingresada hoy y esperamos que los legisladores la acojan y, de ser necesario, le incorporen mejoras. Así, en el mejor de los casos, si esta propuesta se aprueba, no alcanzará a aplicarse este año, sino que recién podría hacerlo en el proceso de admisión del próximo año, para ingresar al año escolar 2028».


