La muerte de la paracaidista chilena Carolina Muñoz en Brasil conmovió a todos
La buceadora brasileña Carol Schrappe cuentaque Carolina iba a dejar poco a poco el deporte. El presidente de la federación chilena, Patricio Candia, dice que era muy querida en Brasil, tanto como acá.
Conmoción causó en Brasil la muerte de la paracaidista chilena Carolina Muñoz Kennedy (40), quien la tarde del sábado se accidentó mientras entrenaba en la localidad paulista de Boituva, donde residía desde hace casi un lustro.
En Chile, el trágico suceso se conoció pocas horas después, pero la confirmación llegaría el domingo: «Hablé con el presidente de la Federación de Brasil, Wellington Mendes, quien me comentó que había sido una falla del paracaídas principal, y que la reserva se había comportado de una forma defectuosa también, y se precipitó a tierra. Hace diez años que no tenían un accidente de esta naturaleza», cuenta Patricio Candia, titular de la orgánica chilena de la disciplina.
«Carolina era muy querida en Brasil, tanto como acá, en realidad. Viajaba constantemente a Chile y nos tenía al tanto de sus actividades, sus récords, etcétera. Ella llegó a la zona de Chiñihue, acá en Cuatro Diablos (Melipilla), y empezó a destacarse rápidamente. Después me tocó acompañarla a Rusia a un entrenamiento en el túnel del viento, hasta que fue desarrollándose y destacándose frente a sus pares, y al final emigró a Boituva hace como cinco años. Y empezó a hacer su sueño realidad, entre sus actividades como kinesióloga, y de paracaidismo también», añade el directivo.
Daniela Lisboa conoció a Muñoz desde sus inicios en el paracaidismo: «Tengo hartos recuerdos con la Carito. Teníamos un grupo que nos hacíamos llamar Las Cabras. La recuerdo siempre muy energética, sonriente. Ella siempre tuvo ganas de explorar más en el deporte, por eso tomó la decisión de irse de Chile. Y en Brasil encontró su mundo. A donde llegaba alegraba a todos, era pura felicidad. Aquí somos un poco más grises y no todos entendían esa alegría. Duele su partida, y no lo creo todavía».
Carol Schrappe es una afamada buceadora brasileña, quien en los últimos dos años cultivó una linda amistad con Muñoz. Y con la voz entrecortada cuenta detalles de su relación. «Nos conocimos cuando se inscribió a finales de 2022 en uno de los cursos de mergulho libre (buceo) que hago habitualmente en Campinas, y nos volvimos muy amigas en este ultimo año y medio. Viajaba conmigo a varios lugares en Brasil, y acabábamos de pasar un mes entrenando en Egipto, estaba feliz».
Ella era conocida como paracaidista, ¿estaba probando con el buceo libre también, Carol?
«Quería dejar el paracaidismo, porque había perdido algunos amigos cercanos en el pasado. Y estaba haciendo una transición en su carrera hacia el buceo libre. Quería ir dejándolo de a poco, no por completo, porque le gustaba mucho y tenía experiencia. Sabía de los riesgos, estaba muy deseosa, pero infelizmente no hubo tiempo».
¿Qué rescata de su amistad?
«En el fondo de mi corazón estoy muy agradecida por haber tenido la oportunidad de conocerla, de convivir con ella, de haber podido viajar con ella. Aprender también de ella. Era una mujer muy fuerte, una persona decidida. Vivía sola, pero cerca de sus amigos, una persona muy alegre, muy valiente, que valoraba la vida».
¿Cómo fue ese viaje a Egipto del que volvieron hace poco?
«Fue un viaje muy especial (llorando), nos pasamos un mes entrenando, yo lo hacía por batir un récord y ella para aumentar sus profundidades, llegó a alcanzar 56 metros. Estábamos en un país muy diferente, con una cultura musulmana, así que fue un aprendizaje tremendo para ambas».
¿Qué sabe de su funeral?
«Su mamá, Ximena, ya está en Boituva, y su papá y su hermana llegarán mañana (martes). Hoy hablé con ella (madre) en su casa y fue muy especial mostrarle lo que Carolina había comprado allá para ella. Se le hará un velorio y el miércoles será su cremación. Después de eso tienen que esperar los procedimientos legales acá en Brasil y volverán a Chile».
Y como Carolina puso al final de un post que subió a su cuenta de Instagram el 16 de octubre, tras volver del país norafricano: «Me voy, pero ya vuelvo». Sin duda, porque su legado será eterno, sobre todo entre quienes tuvieron la fortuna de conocerla.


