Su esposa Grace García manejaba cuando se encontró con un altercado en las afueras
No fue un domingo tranquilo para Gustavo Quinteros y su familia, pese al lindo triunfo que le entregaron sus dirigidos ante Audax Italiano.
El entrenador de Colo Colo salió con cara de pocos amigos luego de compartir con sus pupilos y la prensa en el sector de camarines y zona mixta, respectivamente, ya que su automóvil terminó con daños considerables en el recinto de La Florida.
Cuando faltaba poco más de media hora para el pitazo inicial, su señora Grace García llegó al Bicentenario de La Florida conduciendo un reluciente modelo MG, propiedad de su esposo, pero justo se encontró con un conato entre barristas albos y carabineros.
Para variar, los accesos estuvieron mal diseñados y el de las familias y dirigentes se juntó con el de los barristas albos, produciendo un efecto botella que invitó al caos. En ese contexto, a metros de la intersección de Enrique Olivares con avenida Colombia, un grupo de exaltados comenzó a atacar a la fuerza policial, la que respondió con el carro lanzaagua para repelerlos.
Ahí fue cuando volaron piedras y otros proyectiles, uno de los cuales impactó en el vidrio trasero del lado del copiloto, trizándolo por completo, según se pudo ver en un video compartido por el medio «Dale Albo». El sitio partidario consignó que «parte de la familia de Gustavo Quinteros sufrió una pedrada que afectó a su vehículo. Afortunadamente, no hubo heridos en los cercanos al entrenador del Cacique».
Pese al triunfo, y a las celebraciones de los albos con su parcialidad, el argentino-boliviano prefiere no confiarse de cara a un hipotético final feliz.
«Con los jugadores quedamos prácticamente en que no íbamos a hablar de un posible título. Vamos partido a partido. Sé que los rivales van a perder puntos, entonces nos tenemos que enfocar en cada partido», dijo sobre el final del torneo.
Y acerca de una hipotética llegada a la Roja, quiso poner al equipo popular en el centro. «Siempre voy a priorizar el club en el que estoy. En Colo Colo estoy muy feliz», dijo, antes de retirarse a reunirse con su señora y tomar el control de su vehículo, que no lucía para afuera los daños con los que terminó tras la pedrada por una lámina de seguridad.
Quinteros, en todo caso, dialogó con los carabineros sobre ese episodio, y estos le tomaron fotografías a los daños. El técnico tuvo que esperar un buen rato antes de irse a su casa.


