Los multifondos más riesgosos, en cambio, muestran atractivas ganancias en los primeros cinco meses de 2026
El fondo más conservador del sistema acumula una caída real de 3,08% en 2026. Esta opción suele asociarse a personas cercanas a la jubilación, pero la realidad es otra.
Los fondos más conservadores de los multifondos de AFP siguen atravesando un negativo momento. Mientras los fondos más riesgosos acumulan ganancias de hasta 6,76% en lo que va de 2026, el Fondo E registra una pérdida real de 3,08%, transformándose en el de peor desempeño entre los cinco fondos administrados por las AFP.
La situación volvió a repetirse en mayo. Según el informe de rentabilidad de la Superintendencia de Pensiones, el Fondo E cayó 2,54% real durante el mes, mientras el Fondo D retrocedió 1,30%. En contraste, los fondos A y B avanzaron 1,79% y 1,23%, respectivamente, impulsados por el buen desempeño de las bolsas internacionales.
La explicación técnica es relativamente sencilla. Los fondos D y E concentran gran parte de sus inversiones en instrumentos de renta fija, como bonos del Banco Central, deuda soberana e instrumentos corporativos de mediano y largo plazo. Cuando las tasas de interés suben, esos papeles pierden valor y generan pérdidas de capital.
Durante 2026, las tasas de largo plazo han permanecido elevadas tanto en Chile como en los mercados internacionales. A ello se suman factores como la incertidumbre geopolítica asociada al conflicto en Medio Oriente, el impacto de los mayores precios de la energía y la pausa que realizó el Banco Central en su ciclo de recortes de tasas, manteniendo la Tasa de Política Monetaria en 4,5%.
Problema de fondo
Sin embargo, el dato más llamativo no está sólo en la rentabilidad, sino en quiénes están soportando estas pérdidas. Según datos a marzo de la Superintendencia de Pensiones, el Fondo E registra 465.311 cotizantes. De ellos, 328.426 tienen menos de 50 años, equivalente al 70,6% del total. Siete de cada diez afiliados del fondo más conservador del sistema aún están lejos de la edad de jubilación, es decir, están lejos de la imagen tradicional del Fondo E como refugio para trabajadores al final de su vida laboral. El grupo más numeroso corresponde a personas entre 36 y 40 años, con 86.601 cotizantes. Le siguen quienes tienen entre 41 y 45 años, con 76.597 afiliados, y aquellos de entre 31 y 35 años, con 67.204 personas.
En contraste, los cotizantes mayores de 60 años suman apenas 31.054 personas, equivalentes a sólo el 6,7% del total del fondo.
Para Rolando Rogers, portfolio manager de Fintual, esta situación refleja un problema de asignación de riesgo que se arrastra desde hace años. ‘El público general tiene la idea de que el Fondo E es un fondo seguro, pensado para alguien que está cercano a la jubilación y espera que su saldo no varíe mucho. Cuando uno ve que la gran mayoría de los afiliados tiene menos de 50 años, queda claro que hay mucha gente mal ubicada respecto de su horizonte de inversión', señala.
Rogers agrega que quienes tienen varias décadas por delante antes de pensionarse podrían estar sacrificando una rentabilidad relevante para su futura jubilación. ‘Mucha gente es joven en el Fondo E y eso implica que está perdiendo mucha rentabilidad en el largo plazo. Justamente eso es parte de lo que buscan corregir los futuros fondos generacionales', sostiene.
A partir de abril de 2027, los multifondos serán reemplazados por fondos generacionales, donde la asignación dependerá de la edad del afiliado y no de una decisión individual. En la práctica, buena parte de los más de 328.000 cotizantes menores de 50 años que hoy permanecen en el Fondo E deberían pasar automáticamente a fondos con una mayor exposición a renta variable y, por lo tanto, con una rentabilidad esperada más alta en el largo plazo.
¿Felices y Forrados?
Víctor Silva, académico de la Facultad de Economía de la Universidad de Santiago, plantea que detrás de la composición de cotizantes del Fondo E existe un fuerte componente conductual que sean personas que tomaron la decisión de cambiarse a ese fondo por recomendación de empresas, como Felices y Forrados. ‘No es que Felices y Forrados tenga hoy influencia como en 2020. Es algo más profundo: El fondo E es percibido como menos riesgoso y como no saben y no hay nadie guiando el cambio la inercia los mantiene. El que un día tomó la decisión activa de moverse al Fondo E nunca tomó la decisión de salir por desconocimiento y porque percibe los otros fondos como más riesgosos. Y así llevan años'.
El economista asegura que los fondos generacionales responden directamente a este problema conductual: ‘La lógica es simple, si el problema es que la gente no sabe elegir, o elige mal por sesgos cognitivos, entonces quitémosle la decisión. En el nuevo sistema, la asignación al fondo será automática según el año de nacimiento del afiliado. No habrá que elegir, como ahora con los multifondos. No habrá Felices y Forrados que seguir. El riesgo se ajustará solo, de mayor a menor, a medida que el trabajador envejece'.
Volatilidad
Pero aparte de la composición de cotizantes, el fondo E suma otro fenómeno en términos de inversión, lo que ha provocado una mayor volatilidad en los últimos años. Dicho de forma más simple: dejó de ser el fondo que gana poco, pero que también pierde poco. De acuerdo con el análisis realizado por Fintual, la volatilidad del Fondo E ha aumentado significativamente durante los últimos años debido a que ‘las AFP han incrementado la duración de las carteras de renta fija', es decir, la proporción de instrumentos de plazos más largos ha crecido y estos son más sensibles a movimientos en las tasas de interés. ‘El valor renta fija de largo plazo cae si las tasas de interés suben y eso ha estado golpeando al Fondo E en el último tiempo', explica Rogers.




