Revista Times Higher Education (THE) evalúa factores como número de profesores doctorados y nivel de investigación
La que imparte la Universidad de Antofagasta figura por primera vez en el top ten nacional. Para nosotros fue inesperado, asegura el decano.
El ranking mundial Times Higher Education (THE), que realiza la publicación inglesa del mismo nombre desde 2010, tiene 2.092 universidades. El listado 2025, que acaba de publicarse, ordena cuáles son, según su criterio, las mejores instituciones del orbe (se puede ver completo en timeshighereducation.com https://acortar.link/3ff5u4).
Los factores que mide la clasificación abarcan aspectos como nivel de investigación, número de citas, patentes que pide la casa de estudios, número de profesores doctorados o cantidad de alumnos extranjeros, entre otros.
Una característica del ranking THE es que también hace foco en áreas de estudio específicas. Por ejemplo, en Derecho el ranking mundial lo lideran las universidades de Oxford, Harvard y Cambridge. En la misma categoría, pero en idioma español, la mejor ubicada es la Universidad de Barcelona (posición 149) y en Latinoamérica la que se encumbra más alto es la Universidad de Sao Paulo (199).
Este año en la lista mundial de Derecho aparecen 28 universidades chilenas, encabezadas por la U. Católica, que en la suma de puntajes se encuentra en el tramo 501-600 de las facultades más destacadas del mundo (a partir del lugar 400 se agrupan en rangos de 100 instituciones). Luego viene la U. de Chile, que se posiciona en el tramo 1.101-200, seguida por el resto de los planteles nacionales (ver tabla).
Ascenso
Un caso llamativo es la Universidad de Antofagasta que, pese a ser una facultad de Derecho más bien pequeña -cuenta con 15 académicos y alrededor de 300 alumnos- este año figuró por primera vez dentro del top ten nacional de este ranking.
«Para nosotros fue inesperado, por lo tanto con mucha humildad lo aceptamos. También creemos que es fruto de un trabajo de mucho tiempo, que nos ha permitido instalarnos donde estamos en este momento», comenta Carlos Cabezas, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Antofagasta.
En su opinión, uno de los motivos de su buen puntaje es el alto grado de conocimiento público que alcanzó la carrera. «Como se trata de un ranking que se basa mucho en reputación, es decir, en lo que otros comentan, estimamos que probablemente el hecho de tenar una muy buena campaña en redes sociales, promocionando lo que la facultad hace, fue algo muy positivo para nosotros», cuenta el académico.
«Hemos desarrollado muchísimas actividades durante el 2024. Nuestros académicos han participado en jornadas de investigación o de vinculación en todo Chile. Se trata, además, de un ambiente de trabajo bastante equilibrado en ese sentido, es decir, prácticamente todos los académicos están realizando este tipo de actividades y eso además de darlo a conocer en formar permanente también ha servido para demostrar los logros en esa área», agrega.
Otro factor que le suma reconocimiento es el rol de sus exalumnos. «El hecho de que hay varias autoridades actuales, tanto en el Ministerio Público, en la Defensoría o en la judicatura, que sean egresados de la Universidad de Antofagasta, también ha contribuido a aumentar el prestigio», indica el decano Cabezas.
«Si bien cubrimos todas las áreas del Derecho, el sello de la facultad, por historia y por el hecho de que somos una universidad estatal, siempre ha estado muy vinculado al área del Derecho Público. Creo que el trabajo que hemos realizado en los últimos años, principalmente en esa área, hoy día está reflejándose en estos resultados», sostiene.
Metodología
Sergio Celis, académico de la Escuela de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de Chile e investigador del Núcleo Milenio Educación Superior, plantea que el ranking THE goza de buena reputación.
«Tiene un alcance mundial y es uno de los primeros rankings globales de universidades que existió», cuenta.
La metodología de la medición consta de dos componentes. «Una parte importante del análisis se basa en la reputación. Usa fuentes de terceras partes y que informan las mismas universidades, como por ejemplo el ingreso, el número de personas con doctorados, número de profesores por estudiantes, la productividad por investigación. Tiene un componente que es verificable», describe.
«Pero tiene también otro componente fuerte que es en base a reputación. Son encuestas que les envían a muchas personas. Puede llegar a ser casi la mitad del ranking», explica el académico.
El cuestionario se distribuye entre profesores y empleadores. «La forma en que la gente contesta -yo mismo he contestado parte de este ranking- puede dejar dudas metodológicas. Entonces, la lectura tiene que ser con cuidado, porque la parte subjetiva es alta como componente», advierte el experto.


