La animadora es alérgica a las picaduras del insecto
El programa «Tal cual», de TV +, también aterrizó en Viña del Mar para esta semana festivalera. Llevan dos días transmitiendo desde la terraza de un hotel frente al estero Marga Marga, que cruza la ciudad. El único pero es que dada la ubicación, los zancudos se convirtieron en invitados de piedra. Adivine quién los eliminó y cómo.
Raquel Argandoña, animadora del programa, advirtió a la producción que ella sufre de alergia a las picaduras de este insecto vampiro. «De inmediato se me hincha el ojo, se me cae el párpado y se me inflan las orejas como Dumbo. Así no podría trabajar en el programa», comenta.
El primer día muchos quedaron con picaduras, pese a usar repelente. Así que Raquel, con sus conocimientos del campo de este país, recordó un consejo: «Cuando vivíamos en Pelarco, en el campo, estaba lleno, lleno de zancudos y un trabajador, el Cominito, me dijo que tenía la solución, un secreto de la naturaleza: quemar bosta seca de caballo. Y resultaba a la perfección, se iban».
Basada en esta idea, la animadora se la jugó para aplicar la técnica en la terraza desde donde realizan el programa. «Todas las noches encienden un brasero con bosta de caballo y no vienen los zancudos. No nos han picado. No llegan porque el olor los ahuyenta», asegura.
¿Y no le molesta el olor?
«Me encanta, me siento protegida con el olor. Les digo que me lo pongan bien cerca, pero, por ejemplo, la Paty (Maldonado) estaba alegando por el olor. Yo ni lo siento. Lo que sí tiene que ser bosta bien seca para que dure encendida».
Carlos Saavedra, agricultor de la zona de Temuco, explica que «el efecto insecticida del humo de la bosta de caballo es mucho más efectivo que cualquiera de esos que vienen en lata. Lo que ahuyenta a los zancudos es el humo. No les gusta el olor y el humo los atonta. También sirven olores de lavanda y menta».


