Pensamos que era parte del ejercicio, dice del accidente en Tongoy
Estaba con el Presidente en el hospital cuando un doctor les dijo: Lo perdimos.
Ni Sebastíán Piñera ni Jaime Ravinet lo podían creer el viernes pasado. Los dos estaban en Puerto Aldea, cerca de Tongoy, presenciando un ejercicio simulado de combate naval que significaba puro orgullo para la ilustre Armada.
«De pronto», cuenta el propio ministro de Defensa, «se vio gente ensangrentada», luego médicos corriendo, ambulancias llegando y hasta ahí, aún todos creían que la escena era parte del enlace. Luego se enterarían que el infante José Manuel Araya había muerto por una accidental explosión de granada.
Ravinet, aún impactado, lo recuerda: «Fue bastante fuerte. Fue un ejercicio en el que participaban más de dos mil efectivos. Era con munición real contra un enemigo imaginario. Se disparaban cañones, granadas, ametralladoras».
-Chuta…
-Y a 700 metros nuestro, cuando todo todos mirábamos hacia los blancos, vimos pasar dos ambulancias y obviamente enfocamos nuestros prismáticos para allá y vimos que efectivamente había gente ensangrentada. Entonces pensamos también que era parte del ejercicio…
-¿Y cuándo se dieron cuenta?
-Es que al ver que bajaban médicos ya nos entró a preocupar. Y más aún cuando pasaron a velocidad hacia el hospital de campaña. A ese momento ya se habían comunicado con el comandante de la operación, y allí inmediatamente, por orden del presidente de la República, se suspendió el ejercicio y nos trasladamos al hospital.
-¿Cuánto demoró suspender todo?
-A los diez minutos, o cinco… Ahí nos dirigimos al hospital donde estaban rehabilitando a otros dos heridos. Incluso conversé con el cabo que estaba todo ensangrentado. Y al minuto, sale el doctor y nos dice «lo perdimos». Se dio aviso a la familia entonces.
-¿Cómo se sintieron ustedes allí? ¿Qué le dijo Piñera?
-Todos con mucha pena… Él estaba re apesadumbrado y preocupado por la familia.


