Ex cantante ahora es constructor y arquitecto
Fue un proyecto que debía demorar dos años pero que se terminó en cuatro. Una tarea que construiría con un grupo de maestros pero que a la larga hizo casi solo, con el apoyo de su familia. Una empresa que le demandaría todos los ahorros de su carrera de cantante y que finalmente lo obligó a endeudarse.
Hoy René de la Vega, el ídolo kitsch, el cantante de «Chica rica» que dejó la fama, al fin inaugura un edificio de 16 departamentos (loft) en Recoleta, que ya están arrendados por 100 mil pesos mensuales.
«Estoy contento porque ha significado harto sacrificio, pero no estoy feliz porque lo veo como un grano de arena para un cerro que pienso construir», asegura, tras conseguir también los títulos de constructor civil y arquitecto.
-¿Por qué lo dices, René?
-Porque yo siempre voy más allá. La gente siempre se ha reído de mí porque no entiende la manera de pensar de mi familia. Cuando quise ser cantante, me apoyaron y con un marketing ingenioso fui famoso en menos de un año. Luego estudié, llevo doce años estudiando, y voy a seguir.
-¿Eres un adelantado?
-Soy un visionario y siempre voy por más, por algo grande. Empecé trabajando en empresas pero ahora quiero ser mi propio jefe. Tengo varios proyectos.
-¿Y el canto?
-Ya lo dejé, no vocalizo hace años. Igual me invitan a fiestas, a animar o a estar presente porque soy muy conocido todavía. Eso también me ha servido en la pega, jamás me ha faltado.
-¿Tienes deudas?
-Como cualquier emprendedor corro riesgos, pero las pago. La gente debería valorar eso.


