Operativo del SAG y la PDI en Alto Hospicio
La alerta la dio una persona directamente al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Tarapacá: en un domicilio de Alto Hospicio había cinco guacamayos en malas condiciones.
El denunciante explicó que en el lugar había un negocio de lavado de autos y él, al ingresar, se percató de la situación.
Con esa información, personal del SAG se contactó con la PDI que, junto a la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural, fue hasta el domicilio.
Allí encontraron un desolador panorama: los animales estaban dentro de un container y, a siempre vista, no lucían nada bien.
«Son guacamayos azul amarillo, que es una especie que está protegida a través de Cites, un convenio internacional que regula el comercio de estas especies que están amenazadas por el comercio ilegal. En este caso, hay un incumplimiento del convenio, porque la persona no tenía ningún tipo de documentación que acreditara la legítima procedencia. Según los antecedentes que manejamos, los tenía ahí hace cinco años», explica Mario Cáceres, director (s) del SAG Tarapacá, quien agrega que el hallazgo ameritó una denuncia por contrabando.
¿Cuál es el estado de los guacamayos?
«Se determinó que están con una baja corporalidad y también que había una mala alimentación. Esos antecedentes también se entregaron a la Fiscalía para hacer una denuncia por maltrato animal».
¿En qué otros aspectos se nota que están en mal estado?
«Tienen problemas con el plumaje y eso es síntoma súper claro de que hay un problema nutricional y de estrés, probablemente. Los guacamayos están muy débiles y delgados. Todo es evidencia de que estaban sometidos a condiciones que no son las adecuadas para esta especie».
¿Cómo tienen el plumaje?
«Es que están desplumados, les faltan muchas plumas. Por estrés, muchas veces ellos mismos se automutilan, se sacan las plumas. Entonces eso es una evidencia muy clara de que están con problemas».
Cáceres explica que «por orden del fiscal, nosotros quedamos a cargo de su resguardo, a la espera de que se determine su destino final».


