Aparece libro que reúne trabajos y datos biográficos del humorista gráfico Luis Jiménez
El autor, quien está en la lista de los detenidos desaparecidos, es la figura central de un volumen preparado por el poeta e investigador Jorge Montealegre.
Jorge Montealegre no conoció al dibujante Luis Jiménez a través de las tiras cómicas que éste publicó en diversas revistas chilenas de principios de los años 70. Tampoco lo trató en el plano personal o social. Su primer contacto con el humorista gráfico se produjo, en realidad, en una forma bastante inusual.»Hace varios años, mientras revisaba la lista de los detenidos desaparecidos, descubrí que entre esas personas había un dibujante. Eso me intrigó, y empecé a preguntarme qué tipo de dibujante habría sido, pero en ese momento no tenía casi nada de información sobre él, salvo su nombre y muy pocas pistas más», relata el poeta e investigador.
«Poco a poco, a lo largo de años de búsqueda, empecé a encontrar antecedentes de este artista, como sus trabajos en las revistas El Musiquero y Cabrochico , hasta que finalmente pude tener contacto con gente que trabajó con él. Gracias a esas personas pude hablar con su familia, específicamente con su hermana y su viuda», agrega Montealegre.
Autor de varias publicaciones sobre la historia del humor gráfico en Chile, el estudioso entrega, ahora, un libro dedicado íntegramente a la vida y obra del enigmático dibujante desaparecido en septiembre de 1973. El volumen, que esta semana fue lanzado por Ediciones Asterión, reúne datos e imágenes compilados a lo largo de años de pesquisas y se titula Apariciones y desapariciones de Luis Jiménez .
«Yo llevo mucho tiempo investigando estos temas, así que sabía que tras el golpe militar hubo muchos dibujantes exiliados, algunos detenidos y varios exonerados, pero nunca tuve noticias de un dibujante desaparecido. También me llamó la atención el hecho de que los colegas de Jiménez tampoco se acordaran de él ni mencionaran su caso», dice el escritor.
-¿Y a qué se debía esa falta de comentarios acerca de la desaparición de este dibujante?
-Resultó que había una explicación para todo eso. Primero, él firmaba sus trabajos con varios seudónimos diferentes, así que no era muy recordable ni fácil de seguir. Además era un dibujante muy joven, porque en septiembre de 1973 tenía 25 años, así que aún no estaba consolidado en el medio. Y a eso hay que sumar el hecho de que a principios de los años 70 vivió un tiempo en México.
-Es un personaje cuya figura resulta escurridiza.
-Bueno, él también tenía una vida política, porque fue militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Eso significó que vivió con cierta compartimentación entre su trabajo y su actividad política, así que, en realidad, es un artista difícil de abordar.
-¿Qué más sabe de su vida?
-En sus apuntes personales cuenta que estuvo en un internado y que se arrancó de ahí. Escribió una especie de cuento en el que le dice al inspector general del colegio que él no es un número, porque tiene un nombre y se llama Luis Jiménez. En resumen, es un personaje fascinante, cuya historia nos hace pensar en lo que ocurrió con todos los detenidos desaparecidos.
Cambio de valoresJorge Montealegre cuenta que Luis Jiménez cultivó varias líneas de trabajo.»Hizo una serie de relatos humorísticos para niños en los que cambiaba la orientación valórica de los cuentos clásicos, para proponer, por ejemplo, que los personajes fueran más solidarios que egoístas. También hizo viñetas picarescas y otras en las que se burlaba de las canciones de la Nueva Ola», explica el investigador.


