La reconocida chef Carolina Bazán hizo la carta de Mareida
El lomo a lo pobre ha matado, cuenta la chef entre risas desde la capital inglesa. La revista Time Out calificó al local como una de las 10 mejores aperturas de junio.
Para picar hay empanadas de pino, de entrada puede ser una palta reina, de plato principal lomo a lo pobre o pastel de choclo y ensalada apio palta. Uno diría: esa es la carta de un restaurante de Chile. Pero no. Estos platos, con sus nombres sin traducción al inglés, forman parte de la oferta de Mareida, el restaurante de comida chilena que abre este sábado en Londres. La chef Carolina Bazán, quien estuvo en el programa «El discípulo del chef» (CHV), trabajó un año en la confección de la carta y pese a que reconoce que ha sido un trabajo duro, antes de empezar ya está recibiendo aplausos por su labor.
Está ubicado en el 160 de Great Portland Street (Fitzrovia) y fue destacado por la revista «TimeOut» como uno de los 10 mejores restaurantes que abrirán en junio en Londres (https://acortar.link/ib3olk). Lo curioso es que Carolina Bazán no es la única chilena involucrada en el proyecto. La carta de vinos fue hecha por la sommelier Rosario Onetto y hay chilenos en la arquitectura, el diseño y la música. «Pero el gestor de todo es indio (Prenay Agarwal). Tiene una pareja chilena, empezó a ir a Chile y se enamoró de sus productos. Yo lo conocí en Chile y después me contactaron para hacer esto. Eso fue en diciembre del 2023», detalla Carolina desde Inglaterra.
¿Cuántos platos creó para la carta?
«Entre snacks, entradas, fondos y postres son como 24 platos. Hay que ir probando, ir haciendo propuestas. Fuimos viendo qué funcionaba, qué no. Ellos (los dueños) iban a Santiago y escogían los platos que más les gustaban y al final decidieron qué querían. También acá se trabaja muy fuerte con una agencia de marketing (Gemma Bell and Company) y esa agencia también opina bastante, dice este plato sí, este no, sácale esto, ponle esto, entonces es un trabajo súper estresante, jajajá».
Pero antes de abrir ya tienen buenas críticas.
«Sí, se ha hablado mucho. Ayer (martes) tuvimos una cena sólo para prensa y yo estaba muy nerviosa. Esto no es alta cocina, como están diciendo. Pero me dijeron: 10 de 10. Yo después les preguntaba: ¿Acá son como los chilenos?? que dicen eso y afuera dicen que estaba todo malo. Y me respondieron: No, acá, si no les gusta, te lo dicen. Yo todavía no me lo creo».
¿No le gusta el concepto alta cocina?
«No sé por qué le dan con alta cocina. Es cocina chilena tradicional y bien preparada, con sabores intensos como me gusta a mí. Me gustan los sabores con mucha personalidad. No me gusta el concepto. Yo he ido a restaurantes de alta cocina y no es lo que yo hago».
¿Cuál ha sido el plato estrella para los ingleses?
«El lomo a lo pobre ha matado. Yo toda la vida complicándome la vida con otras preparaciones y no, había que hacer lomo a lo pobre, jajajá. Es que a quien no le gusta un rico pedazo de carne con papas fritas. Hago las papas hilo y el huevo cocinado al vacío, es una forma distinta de presentarlo, pero al final es carne con papas fritas, huevo y cebolla. Los otros son el chupe de jaiba y el pastel de choclo. El chupe está servido en una caparazón de jaiba. Personalmente, no es mi estilo, no es lo que más me gusta, para nada, jajajá, pero esta agencia de marketing quería que fuera así y ha matado. Las de la agencia son secas, son exigentes y son pesadas, pero saben lo que hacen».
¿Y los platos que a usted la dejaron más conforme?
«Los choritos. Hacemos una concha de masa que se fríe y dentro le ponemos un chorito y un crumble que lo hacemos arena, es un bocadito sencillo. Una yuca frita con alioli de ajo negro y una ensalada de apio palta, que quedó fenomenal, porque usé papa de apio, acá se da mucho y se llama celeriac. Es como una raíz grande, tiene el sabor pero es un poco más suave».
En resumen ¿qué tal la experiencia en Londres?
«Súper, súper, súper estresante, pero también ha sido un aprendizaje, ver cómo funciona todo en otro país y en un lugar como Londres, que es muy competitivo. He estado de pie casi 24 horas, no he parado, pero tuve la oportunidad de traer a mis hijos, estuvieron acá dos semanas y pude compartir esto con ellos y aprovechar algo esta ciudad que es increíble. Eso fue de lo mejor, mi hermana también se embaló, vino, fuimos a ver a ABBA (Voyage) y aunque no me gustan terminé fanática, jajajá. Ha sido ene pega pero he tratado de aprovechar la ciudad».



