Se llegó a pensar que era un actor, pero sorprendió a todos la persona que era
Tras tres semanas, el misterio del hombredel sombrero Fedora ha sido descubierto, luego que su protagonista diera una entrevista a AP.
Tan rápido como el robo de las joyas imperiales francesas desde el Louvre, comenzó a circular en redes sociales la enigmática fotografía de un elegante personaje afuera del museo. Como si el mundo no estuviera lleno de preguntas, tras el cinematográfico atraco en París, donde los ladrones escaparon con reliquias valuadas en más de 100 millones de dólares, por una ventana y un montacargas, se sumaba una nueva pregunta: ¿Es ese el detective que investiga el robo del Louvre?
Las dudas surgieron luego de que la ejecutiva en tecnología e inteligencia empresarial del Reino Unido, Melissa Chen, afirmara en X que la fotografía era real, que no había sido generada con IA y, con cierta ironía, publicó «un detective francés investigando el robo de Joyas de la Corona a plena luz del día», registró «The New York Times». Su tuit, con más de 5 millones de reproducciones, fue el germen para una serie de teorías que colmó la agenda mediática.
Una de las últimas hipótesis que tuvo una amplia aceptación fue que era un actor local. Sin embargo, nadie sospechó que la verdadera identidad del enigmático personaje era un adolescente francés de 15 años, registró «20 Minutos».
Tras 20 días de silencio, el joven quinceañero, Pedro Elias Garzon Delvaux, oriundo de Rambouillet, a 30 kilómetros al suroeste de París, dio una entrevista a AP, el mismo medio que le había tomado la fotografía y que lo había lanzado a la fama, para revelar cómo se enteró de la imagen, por qué decidió esconderse, qué hacía ese día en el Louvre, y lo que más intriga generó de la imagen, a qué se debe su particular atuendo, publicó Euronews.
¿Eres tú?
Apenas se enteró que su rostro circulaba en todo el mundo, y que varios medios se preguntaban quién era el «hombre del Fedora» -(por el sombrero flexible y de ala media, clásico y originario de Italia, que usaba el muchacho en la foto) o el «detective del Louvre», como lo bautizaron-, Pedro tomó la determinación de no salir a desmentir las teorías y no desvelar su identidad. «No quería decir inmediatamente que era yo», detalló el joven, aclarando que la fotografía había impulsado un misterio y para que funcionara como tal, «había que hacerlo durar lo más posible». El adolescente es un amante del género policial y fanático de personajes de novela negra, como Sherlock Holmes y Hércules Poirot, por lo que le divertía pensar que lo confundieran con un detective.
Sin embargo, todo cambió cuando al segundo día comenzaron las llamadas y los mensajes a su celular. Primero fueron los familiares, quienes dudaban de que fuera él, pero tras analizar la fotografía, se dieron cuenta que también estaba Félicité, la madre de Pedro. Para ese entonces, todo quedó en la anécdota familiar, hasta que dos días después sus compañeros de curso comenzaron a enviarle mensajes. ¿Eres tú?, le preguntó una amiga, cuando su rostro ya era tema de conversación en la prensa internacional y paneles de televisión.
«Me asombró que solo con una foto puedas volverte viral en pocos días», reconoció el joven que dio la entrevista con el mismo atuendo que fue fotografiado afuera del museo: su famoso sombrero Fedora, un chaleco de Yves Saint Laurent que le prestó su padre, una chaqueta que eligió su mamá, pantalones Tommy Hilfiger, y un reloj ruso de la guerra que mandó a restaurar. Sobre qué hacía ahí ese domingo, Pedro confesó que con su madre y abuelo «queríamos ir al Louvre, pero estaba cerrado» y como no sabían por qué fueron a preguntarle a los policías de la entrada qué pasaba. Fue ahí donde el fotógrafo de AP, Thibault Camus, lo capturó, probablemente por su atuendo. El joven se viste así desde hace un año, cuando le fascinó la historia del siglo XX y las imágenes en blanco y negro que descubrió de su familia. «Me gusta ser elegante. Voy así a la escuela»; finalizó, revelando que ha enmarcado la fotografía que lo hizo famoso y la tiene colgada en su habitación.