Colo Colo derrotó 1-0 a Audax Italiano con golazo de Erick Wiemberg
«Emocionada total. Quedé con el corazón en la mano. Estaba en shock. No pensaba. La Flo (Florencia Pouso, esposa de Maximiliano Falcón) me dice es de Erick , y yo no lo podía creer».
Con esas palabras, Rosemarie Eggers, la esposa de Erick Wiemberg, definió lo que sintió cuando a los 3 minutos, su marido hizo estallar el estadio Bicentenario de La Florida con un cabezazo certero, que se metió en un ángulo, para desatar la alegría total de los más de 6 mil colocolinos que tiñeron de blanco el recinto de la avenida Enrique Olivares.
En la cancha, el lateral izquierdo también celebró con emoción y se llenó de abrazos de sus compañeros, especialmente de Peluca, uno de sus más cercanos en el plantel albo. En la tribuna, sus parejas también se abrazaban y daban rienda suelta a la alegría total, que terminó siendo clave para que el equipo se quedara con los tres puntos y trepara al segundo lugar de la tabla, a solo dos unidades del líder, Cobresal, con seis puntos aún por disputarse.
«Nos vimos bien, pero obviamente la expulsión nos condicionó. Creo que el equipo está funcionando muy bien y somos un gran complemento», dijo el jugador oriundo de la región de Los Ríos sobre el momento que cambió el partido.
A los 15 minutos, Bruno Gutiérrez, su compañero en la zaga por el lado derecho, se pasó de revoluciones y vio la tarjeta roja por una plancha sobre Matías Sepúlveda. Desde entonces, los albos tuvieron que ponerse el overol para defender y aguantar la ventaja.
De hecho, sobre el final de la primera parte, Gonzalo Sosa tuvo la gran oportunidad para igualar el marcador antes del descanso, pero Brayan Cortés estuvo soberbio (ver recuadro).
Por eso, al final, el gol de Wiemberg fue la gran clave del triunfo colocolino, que no pasó grandes sustos en la segunda parte y terminó con la energía a mil. Tras el pitazo final, todos los jugadores fueron a celebrar con la gente y se evalentonaron con los cánticos.
Wiemberg, en tanto, valoró su conquista pero le quiso dar el mérito al colectivo. «Estoy contento por el gol, pero fue un triunfo de todo el equipo», dijo, mientras que Rose lo esperó afuera de camarines para fundirse en un abrazo y recordar a su pequeña Dominga, que falleció al poco tiempo de nacer, a inicios de septiembre.
«Muchos me escribieron que esto es el efecto Dominga. Desde que partió nuestra pequeña, hemos podido sentir el amor de la gente colocolina y es muy bonito sentir eso. Tengo fe de que se nos va a dar y vamos a tener premio al final del campeonato», cerró.
Brayan Cortés le leyó la mente a Gonzalo Sosa
A los 15 minutos, el juez Héctor Jona cobró la pena máxima luego de revisar en el VAR un foul de Maximiliano Falcón sobre Jonathan Candia, y la cosa se puso negra para los colocolinos. Pero ahí surgió la calidad de Brayan Cortés, que se lanzó a su derecha y estuvo soberbio para contener el remate rasante del goleador itálico Gonzalo Sosa, que amagó pero el Indio le adivinó el lado.



