La modelo arregla las rejas, el techo y desmaleza
No pensé que me gustaría tanto, contó la ex Pelotón, que está en una zona rural. Estos días está rodeada de nieve, pero sin agua ni luz.
En su Instagram personal (@roxanamunozchile), hace unos días Roxana Muñoz (43) comenzó a compartir registros de ella en una casa de campo donde realiza distintas labores como desmalezar, arreglar rejas perimetrales y otras labores en el techo.
«Un año viviendo en La Araucanía. Esperando concretar un proyecto que me llena de ilusión y que me ha traído hasta acá sin importar todo el sacrificio que tenga que vivir. Sin duda el estar rodeada de naturaleza, tranquilidad y ver todos los días a mi hija decir que está feliz, ya con eso me siento orgullosa y agradecida», escribió.
La modelo y participante de realities como «Pelotón» está instalada en la comuna de Curacautín, «un pueblo que crece día a día con gente muy amable, muy cariñosa», describe Roxana. Añade que por ahora está sin luz ni agua, pero con mucha nieve.
Conoció el lugar hace unos seis años en un viaje en van camper que realizó con su hija Taira (12) y otros familiares.
«En realidad, era un paseo hasta el lago Rapel, pero como nos pilló el estallido social y no podíamos volver. Entonces decidimos seguir viajando, conociendo y así llegamos hasta La Araucanía. Tenemos amistades por acá, vecinos de Santiago que ya se habían venido. Desde entonces quedé encantada con el lugar y vine cada año para conocer más», relata.
Como asegura, las cosas cambiaron en 2024.
«Mientras decidía si venirme o no, hubo un temporal con ráfagas de viento de más de 100 kilómetros en Colina y mucha lluvia. Como vivía en la punta de un cerro, se sintió triplicado y arrasó con el techo del edificio donde vivía. Perdí todos mis equipos de música, entre otras cosas. Entonces, tuve que salir de ahí y decidí venirme ese mismo mes, agosto, del año pasado», relata.
¿Cómo ha sido vivir este año en el sur?
«La experiencia ha sido increíble. No pensé que me gustaría tanto. Más que nada por el frío. Viví dos años en Algarrobo, en un edificio a orilla del mar y en invierno era muy frío y húmedo. Me gustó la experiencia, pero prefiero mucho más vivir acá en el sur. La gente, sus costumbres, naturaleza nativa, árboles milenarios, cascadas, parques nacionales, termas, volcanes. Es hermoso».
Arregla todo
En varias historias en su Instagram se la ve poniendo el hombro a cada cosa que requiere arreglo en su hogar. Ella no se achica, es más, cuenta que tiene experiencia como maestra chasquilla.
«Tengo un perfil de súper anfitriona en una app donde manejaba 6 alojamientos en Algarrobo cerca de la playa. Dos de ellos eran horribles y los transformé por completo, quedaron casi de 5 estrellas. Trabajé junto a maestros más que nada pintando y aprendí mucho de ellos. En estos alojamientos los huéspedes se iban al mediodía y a las 14 llegaban otros. Me tocó arreglar duchas, destapar baños y lavaplatos, arreglar calefón y buscar gente al terminal. Siempre pasaba algo, tenía que improvisar y solucionar. A veces no tenía gente que hiciera el aseo y lo hacía yo nomás. Trabajé en eso hasta el año pasado», sostiene.
Hace una pausa para buscar leña y retoma: «Acá vivo en zona rural y es difícil encontrar maestros disponibles, así que me toca hacer todo yo nomás. Lo hago feliz».
En Instagram dice que está de emprendedora ¿Qué hace por allá, Roxana?
«Tengo un proyecto acá junto a una empresa de arquitectura con la vengo colaborando hace años. Estamos en trámites ahora por el traspaso del terreno a nuestro nombre y poder continuar construyendo. Yo vendí todo en Santiago apostando a este proyecto».
Roxana además está estudiando producción musical. «Y me organizo para dedicar tiempo a todo. Mi hija es súper power también. Estudia, le gusta tejer, tocar piano, cocina de todo. Es una muy buena partner»
Su hija ¿Cómo lo vive?
«Le encanta. Está feliz viviendo acá en el sur, me lo dice todos los días. Sobre todo cuando cae nieve o cuando anda a caballo».


