La bielorrusa venció por doble 7/5 a Jessica Pegula y obtuvo su revancha del año pasado
Significa mucho para mí. Muchas gracias por todo su apoyo. Estoy muy feliz ahora mismo,no puedo juntar las palabras, expresó.
El espíritu del tigre la invadió y dominó por completo el US Open. Aryna Sabalenka (2 del ranking WTA) se convirtió en la ganadora del Grand Slam norteamericano tras derrotar por doble 7/5 a la local Jessica Pegula (6 WTA) con la mayoría del público en contra, pero que se volcó a su favor y los conquistó con su talento y carisma. Al final, la bielorrusa se derrumbó en el piso de la tremenda emoción y entregó hermosas declaraciones.
«En estos momentos recuerdo todas las derrotas del pasado acá. Sabes, suena fácil decirlo, pero nunca se rindan y sigan buscando sus sueños, sigan trabajando duro. Si realmente estás trabajando duro, si te estás sacrificando por tus sueños lo obtendrás algún día. Solamente, estoy súper orgullosa de mí misma. Nunca había dicho eso, gente, pero estoy muy orgullosa de mí misma. Orgullosa de mi equipo. No importa qué, no importa cuál situación están enfrentando ahora o en el pasado, tú puedes superarlo y obtener estos hermosos trofeos», expresó, notablemente emocionada.
El Arthur Ashe Stadium sufrió un giro de trama cuando la tenista local, por más que se esforzara, no lograba competir en cancha ante una sólida, técnica y física Sabalenka, que jugó potente cuando se le necesitó, pero también delicado y preciso a momentos, dejando buenos highlights de su tercera obtención de un Grand Slam después de los dos Abierto de Australia que consiguió en 2023 y 2024.
El año anterior, este mismo torneo se le escapó de las manos contra Cori Gauff, provocando una ira en la bielorrusa que la hizo destrozar una de sus raquetas en los vestidores. Ahora, vivió su redención, ganándose el amor del público que comprendió su historia.
«Hola gente, soy Aryna Sabalenka y acabo de ganar este hermoso trofeo. Significa mucho para mí. Muchas gracias por todo su apoyo, aun cuando había más apoyo para Jessica hoy, pero sentía a algunos de ustedes de mi lado acá esta noche. Solo quiero enviar un mensaje a todos los fans alrededor del mundo quienes estuvieron animándome, muchas gracias, valoro mucho todo el apoyo. Estoy muy feliz ahora mismo, no puedo juntar las palabras», dijo, a través de un posteo en el Instagram oficial de la competición.
En el backstage, la joven de 26 años festejó a lo grande con su equipo, abriendo champañas, brindando con su gente, y con el tigre que la simboliza como eje, aquel que tiene tatuado en su antebrazo izquierdo, orientado en el horóscopo chino de su año de nacimiento (1998). Su preparador físico Jason Stacy cumplió su promesa que se lo pintó en la cabeza (rapada) para darle ánimos desde las tribunas.


