La especialidad de K Corn Dog son las llamadas Banderillas
Víctor Muñoz cuenta que nunca ha sido muy fanático del K Pop y tampoco le llamaba mucho la atención el rubro gastronómico.
¿Comida rápida coreana? Así es. La cultura coreana, que primero llegó a nuestro país a través de los grupos de K-Pop, se ha ido extendiendo en los últimos años a más categorías de productos. Bebidas, golosinas y cosméticos están entre ellas, a las que se suman también algunas alternativas de comida al paso. Sin duda la más atractiva son las banderillas.
‘En general, se hacen atravesando un palito como los de sushi en una vienesa, que luego se envuelve en una masa y finalmente todo eso se recubre con los más variados ingredientes para freír. Por ejemplo, puede ser panko, papas fritas cortadas en cuadraditos, quinoa e incluso algunos productos dulces como zucaritas molidas o gomitas. Otras variedades reemplazan la vienesa por un trozo de queso o mezclan ambas cosas', dice Víctor Muñoz, dueño del local K Corn Dog.
Si bien Muñoz escuchaba canciones de K-Pop, nunca se consideró fanático de este estilo de música coreana. Tampoco le llamaba mucho la atención el mundo gastronómico. ‘En buen chileno, me tiré no más a la piscina, sin saber nada. A mi señora y a mí nos gustaba, eso sí, la cultura asiática y de vez en cuando comíamos comida coreana. Hace un tiempo había comenzado a investigar sobre la posibilidad de poner un local de este tipo, idea que quedó guardada. Pero el año pasado, cuando nos enteramos de que íbamos a ser padres, decidí que teníamos que concretar ese proyecto. Busqué un local y encontré algo que me gustó acá en Maipú'.
Muñoz dice que, por tratarse de comida rápida, no se necesitaba gran conocimiento culinario. ‘A la vez, el equipamiento es poco, principalmente unas freidoras. No son las típicas que se usan para otros productos, son equipos especiales que tuve que pedir a China ya que no las encontré en Chile. Aprovechando ese contacto, traje también unas maquinitas que sirven para hacer ramen instantáneo y pedí las cajas que usamos para meter las banderillas coreanas y que las personas se las puedan llevar a casa'.
¿Y cuántas variedades ofrece?
‘Tenemos cinco, que son las banderillas con panko, con papas fritas, con zucaritas molidas, con ramen triturado y con Takis picantes. En promedio, sus precios van entre $3. 490 y $4. 490. Para llegar a más público, poco a poco hemos ido incorporando otras preparaciones. Una de ellas es pollo coreano, cuya receta se basa en pechugas que aliñamos con sal y pimienta -entre otras cosas-, para pasarlas luego por harina y ponerlas a freír. Cuando están listas, las bañamos en una salsa que es un poco picante y dulce a la vez. Hace muy poco, en tanto, comenzamos a ofrecer un plato un poco más elaborado que se llama bibimbap, que lleva arroz, pollo y verduras'.
En cuanto a los bebestibles, la especialidad de K Corn Dog son unas bebidas coreanas que vienen en un envase similar al del clásico Kapo. ‘Nosotros les damos a los clientes un vasito con hielo y una bombilla para que las disfruten. ¿ Y qué tienen de especial? Sus sabores, porque hay hartas variedades que para nosotros son inusuales como por ejemplo una bebida con sabor a algodón de azúcar o de durazno con yogurt. De todas maneras, para quienes son bien tradicionales, tengo opciones de gaseosas como Coca-Cola y Sprite'.
¿Cree que, al igual que otras modas, todo lo relacionado con la cultura coreana podría quedar en el olvido, arriesgando el foco de su negocio?
‘Yo pienso que es algo que se ha ido consolidando en Chile, no es una simple moda. Muchas personas crecieron escuchando este tipo de música, se identifican mucho con la cultura coreana y han incorporado algunas recetas de su comida -sobre todo la rápidadentro de sus gustos. Acá llegan hartas personas entre los 25 y los 35 años, estudiantes universitarios y otros que están trabajando. Les resulta muy cómodo venir a nuestro local acá en Maipú porque no tienen que hacer un largo viaje hasta Patronato o el barrio Italia para probar este tipo de comida. Creo que es algo que se va a mantener y que, incluso, podría seguir masificándose'


