Increíble historia de amor de ex uniformados Rodrigo y Lorena
Aseguran que la razón que les dieron para impedir el matrimonio fue que ella pertenecía a una extracción social baja.
Juan Morales
Rodrigo Gómez Echeverría y María Lorena Schmolz se conocieron en 1993. Primero fueron compañeros de trabajo, luego buenos amigos, hasta que al cabo de tres años, en un instante mágico yterrible, Rodrigo le dio un beso a María Lorena, y una tragedia de amor shakesperiana comenzó en una de las tantas comisarías de la capital.
Era un amor prohibido y lo sabían. Ella era cabo y él teniente, y en Carabineros las castas pesan tanto como el deber, y un oficial no debiera involucrarse con alguien de menor rango. Por eso, desde un comienzo, fue un amor secreto. Si los veían juntos, los sancionarían.
Al poco andar, se dieron cuenta que la situación no daba para más. Rodrigo no le dio muchas vueltas. Luego de tres meses de pololeo, le pidió matrimonio a María Lorena. Ambos sabían lo que eso significaba. Uno de los dos debía dejar el uniforme. «Todavía amo a la institución, a pesar de todo lo que nos hizo», dice la mujer. «Y yo amaba Carabineros aún más en ese tiempo, pero más amaba a Ricardo. Así que le dije que sí. Yo sería la que me retiraría».
«Entre medio, me destinaron a una comisión para la ONU en Bosnia, y cuando regresé en 1998, elevé la solicitud para casarme», cuenta Rodrigo. «Como ocurre en estos casos, un oficial fue a entrevistar a Lorena y emitió un informe que llega hasta el subdirector general, que es quien tiene la última palabra».
No soy digna
Fue un día de 1999. Rodrigo ya tenía comprado el departamento, los muebles y la fiesta de matrimonio estaba casi organizada, cuando un cabo le entregó un sobre a Rodrigo, que en ese tiempo ya era capitán. La pareja lloró como nunca antes lo había hecho.
«Nos respondieron que no podíamos casarnos, pero lo más indignante fue la razón que nos dieron: que Lorena provenía de una extracción social baja y que eso podría poner en peligro mi profesión. La decisión era inapelable», cuenta Rodrigo.
«¿Por qué no soy digna para casarme con un oficial siendo civil, si ya fui considerada digna para, por lo menos, ser carabinero?», se ha preguntado Lorena todo este tiempo.
Lorena y Rodrigo no se rindieron y por eso esta historia es más triste aún. «Tuvimos que mantener nuestra relación oculta. No me podían ver en la calle con ella. Ir al cine era terrible, teníamos que ira la sala más lejana de la comisaría donde trabajaba. Al mall, olvídate. No podíamos casarnos, no podíamos tener hijos y Lorena no podía abrir la puerta, ni contestar el teléfono. Nadie podía saber que vivíamos juntos», dice Rodrigo.
La pareja aguantó así 11 años, hasta que el 2007 Rodrigo cumplió 20 años de servicio y se retiró. Al año siguiente se casaron y recién este año, Lorena, con 39 años de edad, quedó embarazada. «Tengo compañeras con hijos de 18 años y yo aquí, con un embarazo de riesgo», dice Lorena. «Y yo, cuando mi hijo tenga diez años, voy a tener 53. Me va a decir abuelo», se lamenta Rodrigo. La pareja vive en Puerto Octay y, a pesar de todo, siguen celebrando a su manera el 27 de abril, el Día del Carabinero.
El Departamento de Comunicaciones Carabineros de Chile declinó referirse sobre el tema.
Lorena no podía abrir la puerta, ni contestar el teléfono.
Nadie podía saber que vivíamos juntos
Rodrigo Gómez


