Carlos Canto, de 25 años, permanece con riesgo vital
El reponedor de fruta cayó con una botella de cerveza en la mano. Sufrió un traumatismo encéfalo craneano.
Carlos Ignacio Canto Bastías, de 25 años, estaba encaramado en una pasarela peatonal, por delante de la malla metálica, balanceándose de un lado a otro y con una botella de cerveza en la mano. Según testigos, el joven, un reponedor de fruta, había trepado por la parte exterior del puente y llevaba varios minutos lamentándose. «Decía que quería morir porque tenía problemas familiares y económicos. Se hizo el procedimiento respectivo», comentaron en el retén de Carabineros.
Inmediatamente, los carabineros, bomberos y un paramédico comenzaron a persuadirlo para que bajara. Sin embargo, después de 15 minutos de una frustrada conversación, el temporero gritó que no quería seguir sufriendo y se lanzó, con la botella de cerveza, desde los 6,5 metros de altura de la pasarela hasta estrellarse en el pavimento de la carretera.
Si bien la caída no lo mató y afortunadamente, no pasó ningún vehículo en ese instante, el muchacho no pudo cumplir su deseo de no seguir sufriendo ya que quedó con graves lesiones que lo mantienen al borde de la muerte.
Según el informe médico del Hospital de Paillaco, Canto resultó con un traumatismo encéfalo craneano abierto de carácter grave, una fractura cervical y una fractura a la altura del abdomen, por lo que debió ser trasladado al Hospital de Valdivia donde permanece internado en la UCI, con riesgo vital.
El joven vivía con su abuela y esa madrugada había estado bebiendo junto a unos amigos, en Paillaco.
Una llamada anónima a las 12:40 de la tarde del sábado, alertó a carabineros del retén de Paillaco. Un joven borracho estaba a punto de suicidarse en el kilómetro 855 de la ruta 5 Sur, en el acceso a Paillaco.
-6,5 metros de altura tiene la pasarela, en el kilómetro 855 de la ruta 5 Sur, desde donde se lanzó Carlos Canto.
-Drama en Coquimbo
Puso marcha atrás y mató a su madre
Eran las cinco de la madrugada del domingo cuando una riña que se desató en una fiesta del sector Las Higueras, cerca de Coquimbo, derivó en tragedia.
Después de una fuerte discusión, Erick Céspedes Vergara, de 27 años, decidió irse de la celebración. Pero cuando ya había manejado algunos metros, se dio cuenta que había dejado olvidada a su madre. Inmediatamente, el hombre puso marcha atrás y comenzó a retroceder a gran velocidad, sin percatarse que su madre acababa de salir a la calle a buscarlo. El impacto del vehículo la tiró al suelo.
La mujer, de 53 años, falleció cuando era derivada al centro asistencial San Juan de Dios de La Serena.
Según Carabineros, el hombre presentaba hálito alcohólico durante su detención.
Céspedes Vergara quedó en libertad y a la espera de ser citado por el Ministerio Público.


