Su hijo Kiefer despidió a la estrella de cine que tenía 88 años
Apareció en más de 200 películas y nunca fue nominado al Oscar. En sus memorias recordó cuando casi muere en una filmación y su apasionado romance con Jane Fonda.
«Amaba lo que hacía e hizo lo que amaba, y nadie puede pedirle más que eso a la vida. Tuvo una vida bien vivida». Con esa reflexión, el actor Kiefer Sutherland confirmó ayer en su cuenta de X (exTwitter) la muerte de su padre, el legendario Donald Sutherland, quien falleció a los 88 años en Miami después de «una larga enfermedad».De origen canadiense, el intérprete es desde los años 70 una de las mayores estrellas del firmamento hollywoodense. Pese a que se reconoce su talento y haber aparecido en más de 200 películas, nunca fue nominado a un Oscar, error que la Academia que entrega el premio quiso corregir con un Oscar Honorífico en 2017.
«No me merezco este premio. Pero tengo artritis y tampoco me la merezco, así que gracias», declaró Donald en esa ocasión, haciendo gala de su ingenio y dejando en claro que la omisión no había pasado inadvertida. «Me encantaría invitarlos a mi funeral», dijo al terminar ese discurso de agradecimiento.
Siete años después llegó su despedida final. «Con gran pesar les digo que mi padre ha fallecido. Personalmente me parece uno de los actores más importantes de la historia del cine. Nunca se amilanó ante un papel, bueno, malo o feo», completó Kiefer, el mayor y el más famoso de los cinco hijos que tuvo el actor.
Todos sus vástagos siguieron carreras relacionadas con el cine, vocación que su padre potenció desde el bautizo. Kiefer lleva como nombre el apellido de Warren Kiefer, quien dirigió el primer largometraje de Donald, «El castillo de los muertos vivientes». Roeg se llama así por el cineasta Nicolas Roeg. Rossif es por el francés Frédéric Rosbif. Y Angus Redford Sutherland por Robert Redford. No se sabe si Rachel está inspirado en alguna directora.
La vida misma de Donald Sutherland podría ser el guión de una película. Nació en Saint John de Nueva Brunswick, Canadá, el 17 de julio de 1934. Tras sobrevivir a una serie de enfermedades infantiles, como parálisis, fiebre reumatoide y meningitis espinal, realizó estudios de ingeniería en la Universidad de Toronto más por dejar contentos a sus padres que por vocación.
Tras viajar a Londres y estudiar en la Real Academia de Música y Arte Dramático, Sutherland se dio a conocer en Hollywood con un pequeño papel en «Doce del patíbulo», el clásico de 1967 sobre la Segunda Guerra Mundial. Saltó a la fama tres años después como otro uniformado: Hawkeye Pierce, protagonista de «M.A.S.H.», de Robert Altman.
Trabajó con autores como Nicolas Roeg en la aterradora «Don't look now» («Venecia rojo schocking» (1973) y Federico Fellini en «Casanova» (1976). También apareció en películas masivas, como un comandante de tanque en «El botín de los valientes» (1970), un revolucionario irlandés en la segunda guerra mundial en «El águila ha llegado» (1976), el investigador de «Los usurpadores de cuerpos» (1978), el padre de una familia de duelo en «Gente como uno» (1980), el cariñoso patriarca de «Orgullo y prejuicio» (2005) y un presidente autoritario en las cintas de «Los juegos del hambre». Pese a que actuó en más de 200 filmes, Sutherland aclaró en varias ocasiones que nunca se hizo millonario.
Esta vida de novela es parte del primer libro de Donald, «Made up, but still true», una autobiografía que tenía fecha de publicación para el próximo 12 de noviembre. «Con su cruda honestidad y su perverso sentido del humor, el célebre actor relata su vida en este libro que marca una generación, catalogando con impactante detalle sus demasiados roces con la muerte, su cariñosa relación con sus padres y las historias entre bastidores de las películas que ha protagonizado», describió la editorial Crown.
Entre esas historias está la del rodaje de «El botín de los valientes», cuando sufrió una meningitis bacteriana que lo dejó en coma. «Pude escuchar al productor dictando un telegrama para mi mujer de entonces en la que le decían que no se moviera, que ya enviarían el cuerpo cuando me muriera», escribió.
Su vida amorosa -tuvo tres matrimonios y un romance con Jane Fonda-, también es parte de sus memorias. De la deportiva actriz, a quien conoció en 1970 durante el rodaje de la película «Klute», guardaba fogosos recuerdos. «Estábamos en una habitación del Hotel Chelsea con una cama enorme. Había una pequeña ventana ovalada y una luz la atravesaba, brillando más que la luna. Me gusta pensar que era la luna. Yo estaba acostado boca arriba cuando Jane salió del baño. Ella también estaba desnuda. Cuando la luz de la luna iluminó sus pechos perfectos, dejé de respirar. Todo se detuvo. Luego todo volvió a empezar. Cuando lo recuerdo, dejo de respirar de nuevo», reveló en una entrevista en 2022.


