Están en la cárcel sin atención médica y con torturas sicológicas
Sheynnis Palacios y su familia también debieron dejar el país. Misma suerte que corrió la mujer que tenía la franquicia del concurso en Nicaragua.
El caso es que antes del concurso, dos grafiteros reconocidos en Nicaragua apostaron que si ella ganaba el Miss Universo, pintarían un mural con su rostro, como homenaje. Dicho y hecho. Los dos grafiteros, Kevin Laguna, conocido como «Vink», y Oscar Parrilla Blandón, apodado «Torch Místico», empezaron su trabajo en una casa con la autorización de la dueña que ahí vivía. Pero hoy Kevin Laguna y Óscar Parrilla Blandón están desaparecidos.
La organización Unidad de Defensa Jurídica denunció esta semana en su cuenta de la red X que Laguna está secuestrado y acusó a las autoridades del gobierno, según publicó el portal de noticias Infobae. «El preso político Kevin Laguna Guevara lleva más de 210 días detenido en el Sistema Penitenciario La Modelo. Se encuentra recluido en condiciones infrahumanas y sin atención médica para constatar su estado de salud. Además, sufre torturas sicológicas», denunció el organismo. O sea, llevan secuestrados alrededor de seis meses.
Pura envidia
La satisfacción del gobierno por el triunfo de la reina de belleza se transformó prontamente en una severa represión casi al tiro después del triunfo. Se viralizaron fotos del año 2018, en las que aparecía Sheynnis protestando contra la dictadura del presidente, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo. Estas imágenes gatillaron varias detenciones. Por ejemplo, Karen Celebertti, quien poseía la franquicia del Miss Universo en Nicaragua, fue obligada a dejar el negocio. Detuvieron a su esposo y su hijo por traición a la patria. Luego los liberaron y los desterraron.
Ellos fueron los primeros detenidos. Luego comenzó el calvario de «Vink» y «Torch Místico», apenas tres días después del triunfo de Sheynnis. El 21 de noviembre fuerzas de la policía fueron al lugar del mural y amenazaron a los dos artistas. Les ordenaron que borraran la imagen a punta de brocha gorda. Los dejaron libres. «Hasta ahí quedó el mural. Tuvimos la intención de terminar, cumplimos con nuestra palabra, pero las autoridades no nos permitieron continuar», escribió «Torch Místico» en su cuenta de Tik Tok. Pero después, sorpresivamente, los apresaron. Y vino la ola de arrestos.
Miguel Mendoza, periodista exiliado por la dictadura, escribió en X, según el diario «El Mundo»: «LO ÚLTIMO. VINK DESAPARECIDO. Desde hace seis días».
Y no se sabe de qué los acusan ni el número del expediente judicial, nada. «Lo poco que se conoce, sin tener certeza sobre su contenido, es que tuvieron dos audiencias, una en diciembre de 2023 y el juicio en enero de 2024», declaró la Unidad de Defensa Jurídica en un comunicado.
Todo parece turbio. Incluso Sheynnis y su familia debieron exiliarse. Y la sintonía de ella con sus compatriotas era profunda. Su casa era señalada por CNN como humilde. Incluso en algunos pasajes de su vida vendió buñuelos para el sustento de su familia, cuestión de la que sus detractores y envidiosos se burlaron, haciéndole bullying, y poniéndole el sobrenombre de miss buñuelos.


