Carol y Nicole Pérez son el arma secreta de la PDI
Policías del plan Arenas Doradas se visten y maquillan igual, pero tienen algo distinto y es mejor no averiguarlo.
Si usted está veraneando en Viña y ve acercarse a dos idénticas detectives de la Policía de Investigaciones, no se asuste, no está viendo doble. Carol, y Nicole Pérez son gemelas.
Inseparables desde niñas, Carol, subinspectora en asesoría técnica, y Nicole, de Policía Internacional, trabajan juntas en el plan «Arenas Doradas», que busca proteger a los veraneantes de la delincuencia. Además, desde este lunes son parte del contingente de refuerzo de la PDI para la seguridad del Festival de Viña.
«Siempre hemos sido muy unidas, vamos juntas a todas partes. No somos como otras gemelas que tienen distinto carácter. Nos parecemos tanto, que nos gusta la misma ropa», cuenta Nicole.
Las gemelas Pérez se pasean por las playas con el mismo uniforme. Además, se maquillan y peinan igual. Lo único que las distingue es la pistola que portan. La de Carol es una Wesson Lady 9 Tactical y la de Nicole, una Iwi Jericho RP SL 41. Son diferentes por el año de egreso. Pero a simple vista, también son iguales.
Ni se acerque, mejor
Desde que estudiaban en el colegio Esperanza de Quilpué, las chicas soñaban con ser detectives. Para convertir el sueño en realidad, tuvieron que separarse por primera vez.
«Postulamos juntas el 2004, pero como en ese tiempo no podía haber gemelos en la escuela, Nicole no pudo entrar. Tuvo que esperar que yo egresara para postular», explica Carol, quien nació un minuto antes que su hermana.
Sobre la confusión que provoca su parecido, Carol y Nicole se lo toman con humor y dicen que «solo nos importa que nuestros pololos nos distingan».
«Es chistoso, una vez estábamos de guardia y unos niños estaban tirándose cosas en la playa. Cuando nos acercamos, nos miraron asustados y uno dijo ¡Oh, son iguales!, parece que estoy viendo doble «, cuenta Nicole.
Un consejo: Si se topa con ellas, no se le ocurra hacerse el chistosito, lo va a pasar mal. Ambas son expertas en defensa personal.
«Solo nos importa que nuestros pololos nos distingan», afirman Carol y Nicole.


