FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/02/14/Primera_Fila_LUN@2_GP42KJ52L_1_40_996_1402.jpg
Autor de la Foto: REUTERS
Título/Pie de foto: David Carr, quien murió mientras trabajaba, tenía 58 años, estaba casado y era padre de tres hijos.
David Carr falleció en la sala de redacción
En el 2008 publicó un libro autobiográfico donde recreó su vida como adicto.
Julieta Lombardi
Hay algo que todo el mundo le reconoce a David Carr, el célebre columnista del «New York Times» que murió el jueves en la noche mientras trabajaba: su rigor para investigar los temas sobre los cuales escribía.
Carr colapsó en su puesto de la redacción del diario. Lo encontraron cerca de las 21 horas y lo trasladaron a un hospital, donde se declaró su deceso. Tenía 58 años, estaba casado y era padre de tres hijos. Y tras su fallecimiento deja una vida dedicada a indagar acontecimientos socialmente relevantes. Sus reporteos lo tuvieron incluso a él como material de trabajo.
Si bien sus columnas se centraron en casos significativos, muchos de ellos asociados al comportamiento de los medios de comunicación, puede decirse que la historia más sensible que siguió Carr fue la propia.
Hace ya casi siete años, el periodista publicó «The night of the gun» («La noche de la pistola»), donde recrea su época sumido en el alcohol y la adicción a la coca. «Ahora mismo vivo una vida que no merezco, pero todos caminamos por esta tierra sintiendo que somos un fraude. El truco está en ser agradecido y esperar que la broma no termine muy pronto», escribió al final de ese volumen autobiográfico, que logró cuajar sólo después de que su autor corroborara cada hecho narrado con aquellas personas que conoció en su época oscura.
Considerando sobre todo lo borrosos que se habían vuelto los recuerdos de su tiempo como adicto, Carr entrevistó a las parejas que tuvo entonces, así como a compañeros de juerga, a dealers y a jefes que lo despidieron de su trabajo por razones obvias. Uno de esos encuentros involucró a un amigo que, según él creía recordar, le había apuntado con una pistola.


