La humorista y cantante Yolanda Carmín tuvo un público dividido en El Patagual
La porteña estuvo 30 minutos en el escenario del Festival del Huaso de Olmué, experiencia que agradeció. Lo importante es que mañana vamos a despertar igual. La vida continúa, dijo.
«Estamos analizando las letras de las canciones. Ah no, no quieren. Así puede ser», dijo para luego proceder a bajar del escenario a ver al público que se dividió entre quienes aplaudieron el talento vocal de la artista, versus el que buscó chistes.
Tras 29 minutos de actuación, Yolanda Carmín abandonó el escenario, retornando cuando los animadores María Luisa Godoy y Eduardo Fuentes la llamaron para entregarle el galardón del espacio. «A toda la gente que disfrutó, a la gente de Valparaíso, a todo la gente que en la casa pudo disfrutar de mi rutina, muchas gracias», expresó antes de irse.
¿Cómo se sintió?
«Me sentí bien, me sentí contenta. El trabajo iba mostrándose de a poquito, pero luego la gente decidió que no quería ver mucho el formato, no querían escuchar las canciones. Entonces, siento que quizás fue un formato que no fue lo que se esperaba. Pero con la experiencia del festival estoy contenta. Siento que caer es parte de la vida y que el desafío más grande no es no caerse, sino levantarse con una sonrisa y estar contentos por la experiencia vivida».
¿Siente que el público no entendió su dinámica al principio?
«Puede ser, porque, por ejemplo, muchas veces cuando partí el espectáculo hace años, la gente pensaba que iba a cantar y después me ponía a conversar. No se conocía mucho el formato, no se hace tanto este formato. Entiendo que para la gente no sea algo predecible, pero si el público se hubiese dado más tiempo, más pausa para entregar el formato completo, quizás habría enganchado, pero creo que fue muy 50/50 en algún momento, con gente que estaba enganchada y otras que no. Son cosas que pasan y yo creo que lo importante es que mañana vamos a despertar igual. La vida continúa».
En un momento comenzó a leer pancartas del público. ¿Se quedó en blanco o se puso nerviosa?
«Lo que pasa es que la gente empezó a gritar muy fuerte y a levantar sus pancartas para que las leyera. Por eso quedé un poco en blanco. Sentí que si no las leía, la gente no se iba a calmar. No quedé en blanco, sino que el ruido no dejaba hablar y concentrarme en la rutina. No pude hacer el bis, pero sí casi todo lo que estaba organizado. Igual quedó harto texto, así que el público queda invitado a verme al teatro a ver lo que faltó en Olmué».
De todas maneras, muchos se quedaron enganchados con su voz.
«Hay un dicho clásico: no hay mala publicidad. No sé, quizás lo que pasó hoy me va a traer noticias estupendas. Si uno se enfrasca en lo que no resultó, hay un lamento eterno. Pero si te concentras en lo bonito de estar en El Patagual, todo es lindo. Trabajo en esto y mañana tengo que seguir haciéndolo. Es un formato nuevo, muy distinto. Se vienen proyectos bonitos para este año».


