El modelo Toyota Yaris está entre los más hurtados
Las mejores posibilidades de reventa y la alta demanda de sus repuestos los hacen muy apetecidos por los ladrones.
«Salí del restaurante y me encuentro con la sorpresa que el auto no estaba». Miguel Leyva creyó por un momento que había olvidado dónde dejó estacionado su Toyota Yaris en una oscura calle de Providencia y buscó en los alrededores, hasta que vio la alarma botada en el piso. «Ahí de mi cuenta que lo habían robado».
Como Miguel, son muchos los chilenos que se han encontrado con la desagradable sorpresa del robo de su auto, especialmente si es un Nissan V16, un Toyota Yaris o Mitsubishi Sportero.
Aunque en el Servicio de Encargo y Búsqueda de Vehículos (SEBV) de Carabineros prefieren no referirse a marcas o modelos específicos, en las compañías aseguradoras saben que además de los mencionados, también están entre los preferidos los Mitsubishi Montero, D200, Nissan Terrano, D21, D22, Suzuki Grand Nomade, toda la línea de Subaru y los Toyota Hilux.
A Andrés Leyton le hurtaron también un Yaris de 10 años de antigüedad. Fue justo en un período en que estaba cambiando de compañía porque le estaban subiendo la prima. Lo encontró a la semana siguiente, totalmente desarmado y cercenado en un taller en Quinta Normal.
¿Por qué la preferencia por estos modelos? El capitán Francisco Cabezas, jefe del SEBV, asegura que el robo de estos autos está orientado al destino que le darán: «Hay vehículos que se los llevan por encargo y porque tienen un comprador».
«Escogí el Yaris porque vivo en Lampa y recorro como 70 kilómetros diarios, y este es un auto económico, el ahorro es súper significativo, y además es una marca confiable», recuerda Miguel Leyva.
Los Yaris tienen especial atracción por su rendimiento, requieren poco mantenimiento (cada 10.000 kilómetros) y su comportamiento en ciudad es muy bueno, a juicio de automovilistas que opinan en foros especializados.
«Los cambios pasan suavecito, un motor muy confiable y buen rendimiento. Sus desventajas son el equipamiento pobre y su alto valor de seguro y repuestos (pero una reventa buenísima)», contaba un usuario en Internet.
Qué los hace vulnerables
El blanqueo de vehículos se está incrementando levemente y los autos nuevos son los más vulnerables. «Para comercializarlos se necesita la llave original, que el auto esté intacto, por eso aquí juegan un papel importante los traba volantes, alarmas, corta corriente, dispositivos de ubicación satelital», explica el jefe del SEBV.
Los modelos entre 2005 y 2010 están en la lista principal, pero tienen menos índice de recuperabilidad. «Es porque con los autos nuevos se hace el blanqueo y clonación», agrega el capitán Cabezas. Estos vehículos se ofrecen a precios muy convenientes en ferias automotrices, portales, diarios.
Los autos fabricados entre 1995 y el 2000 también son muy codiciados porque hay líneas descontinuadas y se necesitan los repuestos. El aliciente es que son los que tienen mayor índice de recuperabilidad, según el capitán Cabezas: «Aquí los dueños deben tener mayor autocuidado».
En Toyota aseguran que el temor a los robos es natural y por ello la compañía ofrece un seguro propio.
«Los clientes Toyota optan por una marca buena y por eso son altamente asegurados, son más del 50% de los vehículos. Es una tendencia natural de cuidar su inversión», aclara Claudio Isgut, gerente de marketing de Toyota.
Según datos de Carabineros, el año pasado se sustrajeron 27.738 vehículos y se recuperaron 21.703.
Coaseguro
¿Se acuerda del deducible en los seguros contra terremoto en que el propietario asume el 1% del total de la vivienda? aquí funciona algo parecido, llamado «coaseguro». Si el auto es nuevo, el propietario debe poner de su bolsillo un porcentaje del valor del vehículo, que va bajando en la medida que el auto cuente con más sistemas de seguridad. En algunas compañías el coaseguro corre hasta 3 años de antigüedad, luego de eso quedaría liberado de este copago.
«Es por el riesgo. Si no tiene ningún tipo de seguro, el deducible es del 15%, otras empresas tienen el 20%. Si tienen las patentes grabadas en todos los vidrios y un cortacorriente, podría bajar a un 10% o puede quedar incluso en 7,5%, según la compañía», cuenta Cristina Villera de Seguros RSA.
El coaseguro se pacta en la póliza y puede ser con o sin este tipo de deducible. Los reajustes de las primas también dependen de cada compañía.
Según cifras de la Asociación de Aseguradores, los autos asegurados son el 40% del parque automotor y el año pasado el robo de este tipo de vehículos aumentó en 109% comparado con el 2008.
-Cronología del crimen
En los años 70 se robaban más las Citronetas Azam, furgones Suzuki, Daihatsu Cuore, Chevrolet Opala y Nissan Sunny y la mayoría era para desmantelar. A mediados de los 80 aparece el gemeleo y en los 90, comienzan las inscripciones fraudulentas con documentos falsos y clonación de los vehículos.
-«Hay vehículos que se los llevan por encargo y porque tienen un comprador», capitán Francisco Cabezas.
-El Porsche que la rompía en las carreras clandestinas
No sólo los autos más populares están en la mira de las bandas especializadas en su hurto. Vehículos de lujo también son sustraídos para ser sacados del país, ser vendidos por partes o sólo para pavonearse. Esta semana aparecieron dos hermosos Porsche que habían sido robados en el sector oriente.
El viernes, Carabineros encontró el modelo 911 Turbo A, avaluado en $46 millones y robado a la fuerza desde una automotora en octubre del año pasado. Estaba desarmado en una parcela de Peñaflor. El otro auto recuperado el miércoles pasado es un Porsche Boxster descapotable del año 2009, avaluado en $43 millones y robado el 28 de marzo desde una casa en Vitacura. Era utilizado por Francisco Morales Silva, de 25 años, para carreras clandestinas.
En el SEBV explican que existen dos modalidades de robos de autos que han tomado auge en los últimos años: la clonación y la reinscripción en el Registro Nacional de Vehículos Motorizados apoyados con facturas falsas que le dará una nueva identidad al auto.
La clonación se hace cuando sufre un accidente de tránsito, es rematado y alguien compra el vehículo por su placa patente, los documentos y la zona donde el fabricante estampa el número del motor. Después se encarga el robo de un auto de similares características que asume la identidad del vehículo siniestrado, luego lo venden. «Por eso es importante recomendar que marquen las patentes en los vidrios, en distintas partes del vehículo. Puede ser engorroso, pero es una medida de identificación», recomiendan en Carabineros.
En la reinscripción, se falsifica la factura de una supuesta venta en una casa comercial, se incorporan los datos del auto robado, características, motor y chasis y la presentan al Registro Civil, queda ingresado en la base de datos de vehículos motorizados y obtienen así patentes originales. El auto queda con otra identidad y listo para ser vendido.


