«Sinvergüenzas» de Talcahuano
Duro pasado acerero y siderúrgico en el sur de Chile y centro de Inglaterra y una película y obra de teatro con final exitoso y pilucho.
Los líderes del campeonato han hecho más merecimientos que nadie esta temporada que termina con los habituales harakiri y «que se vayan todos» de los equipos grandes.
En segunda rueda, Cobresal ha sido siempre el número uno y Huachipato sólo cedió una vez el segundo puesto, la fecha antepasada, que llenó de ilusión inútil a Colo Colo.
Los acereros nunca bajaron del tercer puesto y en varias fechas fueron punteros, a pesar de que los agoreros anticipaban que en cualquier momento se caían.
La historia daba para pensar en aquello: desde que fue campeón, en 2012, el club de Talcahuano ha estado más cerca del abismo que del Olimpo.
Dos temporadas atrás, incluso, estuvo descendido: en 2015 terminó penúltimo, pero la resta de puntos a Melipilla, por líos administrativos, le permitió jugar la promoción.
Esa definición contra Deportes Copiapó también fue polémica: Huachipato ganó con un penal discutible, hubo denuncias de intervención en el VAR y Javier Castrilli, jefe de los jueces, fue despedido.
El club acerero de esos años se parecía más a esos desesperados obreros siderúrgicos de Sheffield que quedan cesantes y buscan un modo de salir adelante en la película «The full monty».
La idea de hacer un striptease masculino moviliza a toda la ciudad británica y termina con los cinco amigos en el escenario, mientras Tom Jones canta «You can leave your hat on».
Dicha canción ya había servido de fondo para otro desnudo: el de Kim Basinger en «Nueve semanas y media», entonces interpretada por la voz rasgada de Joe Coker.
Una versión teatral chilena de «The full monty» se tituló «Sinvergüenzas», fue dirigida por Liliana Ross a comienzos de siglo y lanzó a la fama mediática a Gonzalo Valenzuela.
El actor, muy a su pesar, es llamado desde entonces «Manguera», porque su personaje usaba una enorme prótesis frontal en la zona pélvica.
Ambas obras, en teatro y cine, terminan con los protagonistas coronados por el éxito, como las fotos de camarín de los equipos de fútbol luego de partidos triunfales: vitoreados y piluchos.


