Marian Rojas Estapé vino a Chile al lanzamiento de su nuevo libro
En Recupera tu mente, reconquista tu vida, la escritora española analiza cómo obtenemos gratificación instantánea.
Justo en la parte del libro donde describe el llamado «scroll infinito» y sus efectos en las personas, la siquiatra española Marian Rojas Estupé puso una frase destacada: «Detrás de cada publicación y producto que llega a una pantalla, hay cientos de ingenieros que trabajan para tener secuestrada nuestra atención».
Rojas llegó este miércoles a nuestro país para lanzar su libro «Recupera tu mente, reconquista tu vida» (Editorial Planeta), el tercero que escribe la divulgadora científica, quien se ha transformado en superventas, con cerca de tres millones de ejemplares vendidos.
En este libro aborda el problema de la falta de atención y capacidad de concentración que estamos sufriendo las personas en este mundo hiperconectado, pero que nos ofrece gratificación instantánea con un simple y a veces esquivo like.
En esa gratificación instantánea, que se manifiesta en la dopamina, la hormona del placer que libera el cerebro cuando vivimos momentos placenteros, también la estamos percibiendo, por ejemplo, cuando vemos en Internet un video que nos causa risa o impresión, o cuando recibimos un like por una foto que publicamos en alguna red social. Allí mucho tiene que ver el «scroll infinito».
«Seguro que lo has usado muchas veces en Instagram, TikTok o Youtube», explica la española. «Entras a mirar una publicación. Consultas algo, pero empiezas a arrastrar el dedo hacia arriba y surgen publicaciones para ti según tus gustos y tu algoritmo», describe.
Pero hay más, porque después de un rato, «ya no te acuerdas para qué entraste a la aplicación. De pronto, algo te saca de ese estado de desconexión de ti mismo y del entorno, pero para entonces has perdido 15 minutos o más. A esto se le denomina scroll infinito y se trata de mostrar contenido sin que el usuario tenga que hacer clic, sin que existan interrupciones, ya que no hay que esperar a que se cargue la información».
«Al emplearlo», agrega, «no se le da tiempo al cerebro a ponerse al día con los impulsos, razón por la cual uno se queda enganchado indefinidamente».
En el libro, la doctora le dedica varias líneas a Aza Raskin. «Él creo el scroll infinito y dijo «yo pensando que había creado algo bueno, hice una cosa mala. Una de las ideas que ha propuesto la Unión Europea, por la preocupación de las redes sociales y lo adictivo que son, es que a partir de x minutos se vaya degradando el color de lo que estás viendo, hasta llegar a blanco y negro», cuenta la siquiatra.
¿Para qué serviría eso?
«Para que en ese segundo tu cerebro diga ya está, suficiente, así te vas a dar cuenta que ya no se libera la misma dopamina y para que tu cerebro se dé cuenta que ya llevas mucho tiempo enganchado a eso. La dopamina es una sustancia que es maravillosa para disfrutar, pero mal gestionada me convierte en una persona intolerante al dolor, entonces estoy en permanente búsqueda de la sensación. El cerebro tiene algo que se llama sistema de recompensa, que se encarga de liberar dopamina cuando notamos que algo nos gusta y nos genera placer. Por lo tanto, ese sistema de recompensa hace que uno quiera repetir lo que le gusta y se crean hábitos. El problema es que las redes están diseñadas para no darnos ni un microsegundo para que las dejemos, porque lo que quieren es capturar nuestra atención el mayor tiempo posible. Hay que meter ética en el mundo digital, porque hay gente que está queriendo secuestrar nuestros instintos y es mucho más fácil manipular nuestros instintos a que nosotros los gestionemos».
En el libro hablas harto de la corteza prefrontal (CPF). Dices que quieres que se convierta en una amiga a la que hay que cuidar.
«Esa es la zona que se encarga de prestar atención a las cosas, de la concentración, de la resolución de problemas y del control de impulsos. Es la zona que nos hace gestionar nuestra vida, posponer la recompensa. Es la que nos ayuda a tener una visión 360 de las cosas, a no ir en modo aceleración, sino a ir en modo relax. Es la que nos ayuda a tener la gestión de uno mismo. Es fundamental, porque hoy en día, mucho del resultado de la vida de las personas, depende de la fuerza de voluntad que tienen. La voluntad es esa capacidad de posponer la recompensa».
¿Cómo se relaciona eso con el sistema de recompensa de las redes sociales?
«En el libro hablo de algunas cosas que bloquean o disminuyen la función de la CPF. Una de ellas son las pantallas. Allí hay múltiples estímulos y estamos siendo constantemente distraídos. La CFP se ve estimulada al meterle el fast (rápido) a la vida, el modo aceleración: los audios rápidos, los videos rápidos, todo rápido y el ser humano no está diseñado para vivir en modo alerta. Está diseñado para vivir en modo alerta a veces y luego baje. Vivir hiperestimulados hace que esa CPF se vaya debilitando».
¿Y qué pasa cuando eso ocurre?
«Eso hace que a mi cabeza le cueste profundizar y que se haga adicta a lo superficial, a temas superficiales, a tonterías, a la noticia viral, a «adelgaza 20 kilos en dos días y nunca te imaginarías cómo». Eso es dopaminágico y te ves haciéndole clic a eso porque esas son noticias que requieren poca capacidad de pensamiento. Cuando menos CPF, más necesidad de información fácil y superficial»
«Empiezas a arrastrar el dedo hacia arriba y surgen publicaciones para ti según tus gustos y tu algoritmo», Mirian Rojas.


