Ella no pudo haber muerto en vano, reclama el hermano de la joven de 14 años
Este sábado, el Servicio Médico Legal (SML) confirmó que el cuerpo de Anastasia Orellana, de 14 años, se encontraba entre las víctimas ya rescatadas del incendio forestal que afectó a Valparaíso y Viña del Mar el fin de semana pasado. Se le perdió el rastro desde su casa en la villa Pompeya, de la comuna de Quilpué, consumida por el fuego. En aquel momento, se encontraba con su madre y su padrastro, que fueron encontrados sin vida al otro día de la tragedia.
«Me he sentido solo en la búsqueda, la gente tiene que armar sus campañas y hacerlo por sus propios medios. Un sistema de búsqueda y rescate a nivel estatal, no existe», relata Ariel Orellana, hermano de Anastasia, quien lideró la búsqueda de la joven entre los escombros durante 8 días.
«Mi hermana había salido recién de octavo básico, nació en junio del 2009. Como cualquier niña, tenía sueños, y uno de esos era ser militar. Le gustaba mucho el mar y cantar, era fanática de Mon Laferte», recuerda Orellana.
Agrega que aún no puede fijar una fecha para despedir a su familia. «Aún no me indican la fecha en que entregarán los cuerpos de mi hermana, mi madre y su pareja. Creo que los podríamos despedir a los tres como la familia que fueron, en una linda ceremonia».
«Espero que las autoridades busquen a los responsables de estos incendios mal intencionados y que se promulgue la ley anti-incendios. Anastasia no pudo haber muerto en vano, ojalá que muchos recuerden lo que está pasando y, en base a esta ley, se pueda honrar su nombre», finaliza.


