Ricardo Chandía, de Alto Río
El tecnólogo médico estaba en el mítico edificio de Concepción que se vino abajo el 27 de febrero. Ayer, recordó a los vecinos que fallecieron.
Ricardo Chandía es tecnólogo médico de oftalmología. Desde fines del 2008 está dedicado al running, siendo su especialidad los 21 kilómetros, pero su participación ayer en el Maratón de Santiago fue bastante especial, sobre todo porque su vida cambió radicalmente con el terremoto del 27 de febrero.
El deportista estaba esa noche junto a su polola Karen Golle en su departamento del piso 12 en el edificio Alto Río de Concepción cuando vino el movimiento telúrico. Ambos estuvieron casi cinco horas en medio de los escombros. Bomberos después atinó a sacarlos con ayuda de una escalera.
«Esa noche me despertó mi polola. Me paré en una ventana y me fui hacia atrás. Mi primera sensación fue que el edificio se había derrumbado. Teníamos mucho miedo hasta que escuchamos a una vecina que pedía ayuda. Ella nos dijo que la estructura se había ido de espaldas y ahí atinamos a sacarnos los escombros de encima. El terremoto fue a las 3:40 de la madrugada y nos rescataron a eso de las 8:30 de la mañana», recuerda.
Con los días, Chandía cayó en una depresión. No tenía ganas para aventurarse a correr el Maratón de Santiago, pero su suegra Sofía Córdova lo convenció y lo volvió a picar el bichito, sobre todo porque era un escenario para recordarle al país lo sucedido en Concepción.
Aprovechó una reunión con sus vecinos afectados, puso la idea sobre la mesa y lo apoyaron. También consultó a abogados para no pasar a llevar a nadie. Así nació el famoso cartel que lució ayer por las calles de Santiago, donde pide justicia para su gente.
«Quiero que se recuerde a mis vecinos. A los ocho que murieron. Sólo pido justicia. Si se vio el letrero me quedo tranquilo porque no quiero que se olviden de nosotros en Concepción», afirma Chandía, sin aflojar el letrero de sus manos.
-8 muertos fue el saldo de la catástrofe en el edificio Alto Río de Concepción.


