Justo detrás del arco, el influencer hizo todo lo posible por llamar la atención mientras transmitía en vivo por YouTube
Argentina ganó 3-2, pero comenzó sufriendo con el penal que falló su capitán. Estos creadores de contenido compiten con el espectáculo deportivo, dice académico.
Argentina venció 3-2 a Egipto en un partido de octavos de final que tuvo de todo: desde un penal errado por el mismísimo Lionel Messi hasta una agónica remontada albiceleste, pasando por un gol anulado a la selección africana.
En rigor, el penal del astro argentino lo atajó el arquero egipcio Mostafa Shobeir. La tapada tuvo como espectador en primera fila del estadio de Atlanta al joven youtuber estadounidense Darren Jason Watkins Jr, de 21 años, conocido como «iShowSpeed» o simplemente Speed y quien tiene 57.163.604 suscriptores en su canal de YouTube.
Pero no fue sólo espectador: ubicado justo detrás del arco de Shobeir, Speed se propuso llamar la atención del 10 argentino con sorpresivos movimientos, saltos, gritos y hasta ladridos. «¡Mírame, Messi! ¡Soy yo, Messi!», le gritaba antes de ladrarle derechamente. Speed es un declarado fanático de Cristiano Ronaldo, quizás el mayor rival deportivo del trasandino durante su carrera, con quien disputó durante años el lugar del mejor futbolista del mundo. Por lo mismo, el estadounidense también ha reconocido una animadversión hacia Messi y la selección argentina.
«¡Yo distraje a Messi!», escribió después, adjudicándose la autoría del yerro del trasandino en una publicación que subió a su Instagram (@ishowspeed, 50.994.664 seguidores). Ahí se puede ver con detalle todos los gestos y gritos que realizó, además de la tremenda cara de sorpresa que puso tras ver que Messi falló. Al joven streamer norteamericano casi se le salían los ojos. «¡Funcionó, distraje a Messi!», repetía.
No todo fue alegría para Speed en atlanta. Primero se tuvo que tragar su grito por el golazo anulado a Mostafa Zico en el minuto 60, por una supuesta falta en el inicio de la jugada. El mismo Zico, eso sí, marcó el 2-0 parcial que sí fue válido siete minutos más tarde. Después, lamentablemente para Speed, Argentina lo dio vuelta con tres goles en quince minutos: Cuti Romero a los 79, Messi a los 83 y Enzo Fernández en los descuentos sellaron la remontada trasandina.
Por si eso fuera poco, el youtuber norteamericano tuvo que soportar gritos y burlas de los hinchas argentinos que estaban cerca de él en el estadio. Algo que ya le había sucedido en el partido anterior de la albiceleste ante Cabo Verde. Incluso la FIFA emitió un comunicado condenando insultos racistas que habría recibido el influencer en aquel encuentro y anunció una investigación disciplinaria por estos hechos.
«Es muy interesante el fenómeno que está ocurriendo con los generadores de contenido en el fútbol. Streamers como Speed partieron inicialmente haciendo streaming de videojuegos. Básicamente, la gente los veía jugar. Para los más viejos, es como cuando nos turnábamos para jugar videojuegos y los demás veíamos al que jugaba. Esto pasó más allá de los juegos, al fútbol, y así aparecieron estos creadores de contenido que básicamente compiten con el espectáculo deportivo. En Argentina tenemos, por ejemplo, a Davoo Xeneize o La Cobra, que ya están ultra consolidados e incluso tienen programas en canales de streaming. En Chile recién estamos partiendo», comenta Patricio Castro, académico de marketing digital de la Universidad Adolfo Ibáñez.
«El contenido ya no se genera sólo dentro de la cancha, sino también es lo que pasa mirando el partido o fuera de él. En el caso de Speed, él es un polémico. Su generación de contenido es generar polémica, como ir a un partido de Messi a tratar de distraerlo, o hacer como que lo distrae. Eso logra que tenga tantos seguidores que están constantemente mirando qué va a hacer. Si lo pensamos, es lo mismo que hacían los canales de televisión antes, cuando buscaban una frase polémica o alguien antes o después del partido que dijera algo. Estos generadores de contenido se dieron cuenta de que pueden hacer eso todo el tiempo. Es parte de aprovechar ese gran espectáculo que es el fútbol y sacarle el mayor provecho posible», analiza el académico.


