Los combina con resina y plata
Vania Ruiz dice que las burbujas que se producen en el alga entregan particulares brillos.
Ella es arquitecta, hace clases en dos universidades de la V Región, y desde muy niña le gustó la joyería, confeccionar sus propias pulseras, collares, anillos y aros.
Pero en el 2009, Vania Ruiz tomó más en serio este hobby, estudio orfebrería, y creó la marca de joyas «Casakiro», las que se caracterizan por explotar el uso de materiales no tradicionales. «Las colecciones son siempre experimentales, casi como un mini proyecto arquitectónico», dice.
Por lo general, combina dos o tres materiales, como plata, resina y chips de piedras naturales u otros insertos y en su afán por hacer cosas diferentes se encontró con un material no tradicional en su casa que estaba a punto de irse al tacho de la basura: un paquete de cochayuyos secos.
Experimentó y se dio cuenta que algunos cortes del alga compenetraban perfectamente con la resina. Salió así su nueva colección de joyas, que llamó»Humo».
«El cochayuyo fue un gran descubrimiento porque guarda aire en su interior y queda atrapado como burbujas de brillos en la resina. La diversidad de formas me permite una gran variedad de composiciones que aún sigo investigando», dice Ruiz.
-¿Las joyas con cochayuyo son inéditas? ¿Hay algo parecido en el mundo?
-Me dediqué a buscar si había algo parecido y no lo encontré. Hay en internet un collar de cochayuyo, pero no está dentro de una resina, como lo que hago yo.
-¿Las joyas quedan con olor a cochayuyo?
-No, no, no tienen olor. La resina lo impide, así que no emana ningún olor.
Las joyas cuestan entre 10 mil y 50 mil pesos y se pueden ver facebook en Casakiro o en www.flickr.com/photos/vaniarui


