Macarena Yunge quedó atrapada en las ramas del río Bonito
La joven profesional se había lanzado en un banano en una zona no habilitada.
A Macarena Yunge le gustaban las aventuras. Practicaba trekking, el esquí y le fascinaban tanto las actividades al aire libre, que hasta hace poco fue parte de un grupo scout.
La tarde del martes, en medio de sus vacaciones, la periodista de 25 años decidió ir tras una nueva experiencia: junto a dos amigos se lanzó río abajo en botes tipo banano.
Pero la fuerza del río Bonito de Puerto Octay les jugó en contra. Los tres cayeron al torrente y Maca no pudo salir a la superficie.
Sus acompañantes la buscaron y trataron de sacarla, pero fue imposible. Macarena falleció ahogada.
«Los jóvenes se lanzaron con elementos plásticos no aptos para el caudal del río y por ello cayeron al agua. Dos lograron salir, pero el salvavidas de la víctima se quedó enganchado en unas ramas de árboles, por lo que quedó atorada», comentó la fiscal María Angélica de Miguel.
Macarena tenía un fuerte apego al credo anglicano e incluso trabajó como misionera en Estados Unidos, mientras se encontraba de intercambio. En marzo se integraría al proyecto Elige Educar para trabajar como docente en colegios de riesgo social. También laboró en medios de comunicación.
«Estamos destrozados como familia. Yo estoy más tranquila porque ella era tan religiosa, que creía que morirse era como estar más cerca de Dios y por eso pienso que debe de haber estado muy tranquila, pero sus padres y hermanos están muy mal», comentó desde Viña del Mar, la abuela de Maca, Perla Ducaud.
El cuerpo de la profesional fue retirado por su familia en Osorno y será velado en Santiago.


