Agilidad y tracción total
La marca japonesa debuta en el segmento delos SUV 100% eléctricos en la región. Tras un esperado arribo, el fabricante demuestra que la sostenibilidad puede convivir con el ADN off-road y la tracción total que definen su historia.
El rugido de los motores en el Autódromo de Tocancipá, es reemplazado por el silencio de la propulsión eléctrica. Subaru eligió esta locación, en las afueras de Bogotá (Colombia), para presentar oficialmente su más reciente apuesta en el segmento SUV: el Trailseeker. Un lanzamiento regional que congregó a la prensa especializada de Colombia, Perú y Chile, ansiosa por poner a prueba esta motorización 100% eléctrica que la marca nipona introduce por primera vez en Latinoamérica.
Con 4,84 metros de largo y una generosa distancia entre ejes de 2,9 metros, se posiciona como un SUV de gran tamaño, ofreciendo un amplio espacio interior que se agradece. Tres adultos pueden viajar sin problemas en las plazas traseras, y el maletero de 619 litros es, sin duda, uno de sus puntos fuertes, ideal para las escapadas familiares o aventuras más exigentes.
Legado off-road inalterable
Las primeras sensaciones de manejo, dejan en claro que el Trailseeker es un Subaru de corazón, a pesar de su propulsión eléctrica. La jornada de manejo en Tocancipá, permitió conocer la versatilidad del modelo, mezclando pruebas tanto en pista (de velocidad y agilidad), como en modo todoterreno, mostrando una agilidad sorprendente para sus 2.085 kilos. Un dato no menor es que llega de los 0 a los 100 km/h en 4,5 segundos.
El slalom, las rectas y el trazado de curvas revelaron un manejo preciso y una estabilidad destacable. Pero donde el Trailseeker realmente mostró de lo que está hecho fue en la zona off-road.
Zonas peraltadas con barro, una trepada resbalosa y un terraplén con desnivel para dejar ruedas al aire fueron el escenario ideal para poner a prueba su sistema de tracción Symmetrical AWD.
Esto lo logra gracias a sus dos motores eléctricos, uno en cada eje, que entregan una potencia y torque combinados de 375 hp y casi 500 Nm, respectivamente.
Como es de esperar en este tipo de motores, la transferencia de torque es instantánea y efectiva, permitiendo al vehículo avanzar sin problemas en terrenos complicados, lo que se complementa con los modos de tracción -para nieve o lodo, entre otros- y el modo Grip. Una especie de «control crucero», ajustable en cinco niveles de fuerza, que facilita el control automático del torque, ideal para trepadas delicadas donde un exceso de aceleración podría causar patinaje.
Es un SUV grande, sí, pero su agilidad y la forma en que se aferra al terreno son dignas de mención. Su batería de 74,7 kWh entrega una autonomía de 480 km aproximadamente. Queda ver cuánto da en una salida totalmente off-road.
Estética aventurera
En cuanto al diseño exterior, si bien los modelos eléctricos suelen ser más minimalistas en general, el Trailseeker tiene varios detalles que recuerdan que este SUV está pensado para salirse de la ruta, como sus pasos de rueda, las llantas de 20″ y las barras de techo funcionales.
Al interior, destaca su pantalla táctil central de 15″, compatible con Apple CarPlay y Android Auto, complementada por un panel de instrumentos digital en altura de 7″. Para quienes valoran la experiencia acústica, el sistema de audio premium Harman Kardon está ajustado al espacio del modelo.
Como es habitual en la marca, la seguridad es un pilar que se mantiene. El modelo incorpora 8 airbags, y el sistema Subaru Safety Sense, que reúne un completo conjunto de asistencias a la conducción (ADAS).
El Trailseeker tiene, en la versión Touring, un precio de lista de $53.990.000. Quienes compren el modelo pasan a formar parte del programa Subaru EV Membership, que entrega distintos beneficios como Wallbox e instalación gratuita en el domicilio del cliente según factibilidad.



