Engañó sin pudor
Cuando Paola Pinto la vio en la puerta de su casa pensó que tenía cara de buena persona y contrató como nana puertas adentro a Anamaría Billard de 37 años. Diez días más tarde se dio cuenta que había sido una nefasta decisión. «La contacté a través de una agencia. No tenía antecedentes penales y me dio confianza», cuenta
La nueva nana era cariñosa con los niños, cocinaba rico y tenía todo impecable. Pero el lunes 8 de noviembre, Paola tuvo una corazonada. «Llamé y no contestaba nadie. Partí corriendo a la casa y cuando vi el desastre me puse a llorar». A Paola le faltaba el notebook y mucha ropa.
Norma Carmona, propietaria de la agencia del mismo nombre, dice que Anamaría Billard también la engañó. «Llevo 18 años en este negocio y nunca me había pasado algo así. A Anamaría la encontré muy amorosa y responsable. Esto es muy lamentable», dijo.


