Chile hasta ganó un concurso mundial con un cóctel preparado con la infusión
Tragos se ofrecen en matrimonios y algunos restaurantes.
El imperio del té salió a la conquista de los terrenos ocupados por los tragos cola. Cada día suenan con más fuerza los «pisté» en vez de piscola, «ronté» (roncola), «wisté» (wiscola) y ahora que se acerca fin de año, el cola de mono con la milenaria infusión..
«Esta es la última tendencia, especialmente en matrimonios, donde a los cócteles con vodka, ron y pisco se le adiciona, por ejemplo, té con canela, verde y el tradicional Ceylon (té negro de Ceylán)», cuenta Juan José García Huidobro, de Blu Banquetes ( www.blubanquetes.com, F: 2205063), con ocho años de experiencia en eventos.
Cristián Pastene, Tea Sommelier de Pibamour (que trae a Chile el té Dilmah), confirma la novedad que va más allá del tecito de la once. «Es un desafío instalarlo, pero lo mismo pasó con el vino y ahora la gente no sólo pide blanco o tinto, sino que además la cepa y el valle. Ahora que se avecina fin de año está la costumbre de beber cola de mono, que también se está haciendo con té, en vez de café para darle un toque innovador. Y también hay bolsitas de té con sabores ideales para un pisco sour», cuenta (ver recetas) .
De paso, Pastene recuerda que el chef Matías Palomo participó en el concurso «The chef and the tea maker» en Sri Lanka y ganó un premio mundial con un cóctel que ahora ofrece en el restorán Sukalde: el Caipirinha Ceylan Dilmah. Tiene pimienta negra, limón de Pica, pulpa de mango, té Ceylon Cinnamon Spice Tea, azúcar, hojas de menta y ron. Dice que la pimienta se pone en un vaso y se muele junto con el azúcar. Luego se incorpora el jugo de limón y la menta. Se machaca y al final se le pone la pulpa y el ron.
Con hibisco y piña
Para satisfacer hasta el paladar más exigente a la hora de consumirlo, ya sea en trago o con comida, Twinings ofrece más de 50 tipos de té. Iván Salata, product manager de la marca inglesa, comenta que «hay una relación entre lo que la gente come y toma. Las personas que consumen comidas muy condimentadas optan, por ejemplo, por un Lapsang Souchong. Las comidas light se asocian con el té blanco o infusiones como manzanilla vainilla miel o de limón jengibre».
Y para tomar un té helado, la marca trajo a Chile el African Tunda, una infusión que forma parte de los tés saborizados. Contiene té negro, rooibos, toques de piña e hibisco.
Otro té inglés que se dejó caer esta semana en Chile es Ahmad y lo trae Santa Victoria. «Se convierte en un té helado saborizado para estas tardes de primavera y verano para compartir en terrazas», comenta Erwin Rahner, gerente comercial.
Con agua mineral
La químico farmacéutica Paola Tapia, académica de la escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, recomienda tener varias teteras pequeñas para evitar mezclar aromas y sabores. Se calculan dos cucharaditas de hojas de té por cada 200 ml de agua a punto de hervir (entre 70 y 80 ºC). Se debe dejar reposar durante 8 a 10 minutos, antes de beberlo. «La mejor agua para preparar el té, indican los consumidores gourmet, es la mineral o de manantial (aunque sea embotellada). Así se potencia el aroma y el sabor de las distintas variedades de té», dice.
Pisco sour
1 taza de agua hirviendo.
2 bolsitas de té Earl Grey Dilmah.
3 medidas de pisco (una medida es igual a un vasito de tequila).
1 medida de jugo de limón.
2 cucharadas de jarabe de goma.
Hielo frappé.
1 rodaja de limón de pica para decorar.
En la taza con agua, echar las bolsitas de té y dejar reposar de 3 a 5 minutos. En una coctelera, verter una medida del concentrado de té junto al resto de los ingredientes. Agitar por dos minutos o hasta helar. Vaciar la preparación en una copa y servir de inmediato.
Cola de mono
1 tarro de leche condensada.
3 clavos de olor.
2 cucharadas de té Dilmah Vanilla Ceylon Tea y dos de Ceylon Cinnamon Spice Tea.
2 tazas de aguardiente.
En una olla, verter la leche y usar el tarro como medida (dos tarros de agua fría). Hervir a fuego lento con los clavos de olor, revolviendo para evitar que se pegue. En la tetera, remojar ambos tés durante 8 minutos con un tarro de agua caliente. Luego, verterlo en la olla con la leche, mezclar y dejar enfriar. Una vez frío, anexar el aguardiente. Sacar los clavos de olor y guardar embotellado en el refrigerador. Puede durar cuatro meses.


