Diego Coelho se instaló con su familia en Santiago, luego de fichar por Audax Italiano
El ex atacante de Cobresal privilegió estar cerca de una gran urbe luego del nacimiento de su hija Jazmín.
Diego Coelho (30) se fue a Uruguay para pasar las fiestas de fin de año en familia y preparar su 2026 lleno de cambios a nivel personal y deportivo. El ex atacante de Cobresal se convirtió en padre por primera vez junto a su señora Valentina Martínez a finales de diciembre, al mismo tiempo que definió su próxima estación en el fútbol chileno: Audax Italiano.
«Las vacaciones estuvieron muy bien, pudimos disfrutar a la nueva integrante de la familia, Jazmín. Hasta mis abuelos, sus bisabuelos, pudieron conocerla así que quedamos todos muy contentos», cuenta Coelho después de terminar uno de los entrenamientos con su nuevo club.
El charrúa vivió dos temporadas en Curicó y otras dos en El Salvador antes de dar el salto a la capital chilena. «Es un paso diferente vivir acá en Santiago, nunca nos había tocado. Hay que acostumbrarse de nuevo a las grandes ciudades, al tránsito, a otros horarios de movimiento, ya sea para ir a entrenar o simplemente moverse. En estos primeros días veo que todo queda como una hora o una hora y media. No habíamos vivido algo así desde que llegamos a Chile, pero nos vamos a acostumbrar», asegura Coelho.
¿Prefiere vivir en ciudades grandes o chicas, Diego?
«No tengo preferencia, la verdad es que nos adaptamos a todo. Ahora nos estamos quedando en un hotel mientras buscamos casa. No ha sido fácil porque necesitamos una que esté amoblada, pero estamos trabajando en eso».
¿Qué lo convenció a la hora de firmar por Audax?
«Tenía de ex compañeros con los que compartí en mi carrera y me dieron buenas referencias del club, del complejo donde entrenan. Es muy lindo, las canchas son de primer nivel. Pero también era algo que estaba buscando por un tema familiar. Con el nacimiento de mi hija, que tiene poco más de un mes, estaba buscando una ciudad que tuviera clínicas y emergencias ahí mismo, por si ocurre cualquier cosa. En El Salvador se dificultaba un poco porque la ciudad más cercana, Copiapó, me quedaba a más de dos horas. La decisión también pasó por un tema familiar».
¿Cómo ha ido su adaptación al nuevo equipo?
«Me llamó el técnico (Gustavo Lema) para comentarme las ganas que tenía de contar conmigo. El sentirse querido es muy importante para el jugador. Estoy agradecido de la gente del club, me mostraron su apoyo. Los compañeros también me recibieron muy bien y he tenido la oportunidad de charlar con algunos. De a poco me voy acomodando a lo que es mi nuevo equipo».
¿Qué es lo que más van a extrañar de El Salvador?
«Vamos a extrañar el día a día, a las personas de Cobresal y El Salvador, la gente que trabaja en el club y a mis compañeros. Hicimos lindas amistades que obviamente se van a echar de menos. Las juntas, los días en el camarín, etc. Pero bueno, todos los cambios de lugar siempre vienen de la mano con dejar amistades y vínculos que después se extrañan».


