Luis Véliz obtuvo el tercer lugar en el programa Talento chileno
Me gustaría vivir de la música, reconoce el intérprete, que pasó por un período complejo luego de que le diagnosticaran una enfermedad. Me siento funcional y me esmero por estar así, asegura.
Cuando Luis Véliz, tenor que admira profundamente a Luciano Pavarotti, apareció por primera vez cantando en TV tenía 17 años. Corría el año 2010 y en esa ocasión, Antonio Vodanovic, que era jurado de «Talento chileno», se maravilló con su audición y le aconsejó que se preparara profesionalmente. En esa aventura obtuvo el tercer lugar.

Esta semana, el intérprete, oriundo de Calama e hijo de minero, reapareció en «Got talent Chile», vestido con un traje negro, camisa a tono y una prestancia diferente.
«Qué gusto verlo nuevamente, don Antonio», le dijo Luis al jurado del estelar tras cantar «La donna è mobile». Cuando Vodanovic entendió quién estaba al frente de él, se abrazaron y el resto de los jueces le dieron un sí para que siguiera avanzando en el programa. «Tú eres el cabro chico de esa época, vienes del norte… Yo te quiero dar un abrazo, campeón», fue lo primero que señaló el animador.
El artista admite que volvió a un escenario televisivo con la expectativa de «ganar y más allá del premio monetario, me gustaría vivir de la música. Espero que algún mánager me pesque y me diga vas a vivir cantando. Ahí me sentiría pagado. Además ya maduré, crecí como persona, artista, mi voz está más asentada y quise demostrar los conocimientos que he adquirido. Los comentarios del jurado fueron bastante positivos, así que creo que la presentación dio resultado».
En 2013, Luis, que en ese momento vivía solo en Santiago y estudiaba música, decidió volver a su ciudad natal para enfrentar una enfermedad. Le diagnosticaron trastorno paranoico de la personalidad y depresión endógena. «Eso fue crucial en mi vida y no pude terminar mis estudios en Santiago. Ahora trato de llevar una vida lo más sana posible, me siento funcional y me esmero por estar así», asegura con tranquilidad.
En ese regreso a Calama, reconoce que si lo invitaban a presentarse a algún escenario «se me olvidaba la letra de una canción que había cantado toda mi vida» y simplemente no podía seguir. Así fue como estuvo en tratamiento y salió adelante.
«Estuve años sanándome y en ese período aprendí que me gusta la pintura», relata el cantante, que inclusive representó a Chile en un concurso de ópera realizado en Sicilia. «Lo que rescato de todos estos años de terapia (y medicación) es que me han dicho que tengo mucha conciencia de mi enfermedad y no dejo que me domine. Me refugio en la música, porque es lo que me da vida. Me he superado gracias a la música y eso me llena de gozo», afirma.
Junto con estabilizar su salud, retomó sus estudios de música en la Universidad de Antofagasta, pero este año debió congelar la carrera por problemas monetarios. Pese a eso, está esperanzado y quiere independizarse de sus padres. En este camino su gran confidente es Ester Cohen, quien fue conocida como la Susan Boyle chilena y también participó en «Talento chileno» un año después del tenor. «Ella me aconseja y nos reímos», cuenta sobre este vínculo.
«Fue una bonita sorpresa verlo aparecer en los castings de Got Talent Chile. Hoy Luis ya es un adulto y sigue su carrera de tenor, que nunca se deja de estudiar. En ese encuentro nos dimos un gran abrazo y espero volver a verlo en las etapas sucesivas del programa», comenta Antonio Vodanovic.


