Once personas murieron y 29 resultaron heridas durante una festividad judía
El hombre valiente se llama Ahmed el Ahmed. Forcejeó con uno de los asesinos hasta arrebatarle el arma. Tiene 43 años y dos hijos.
Once personas murieron y 29 resultaron heridas -hasta el cierre de esta edición- por disparos de dos hombres en Bondi, una conocida playa de la ciudad de Sydney, en Australia. El ataque sobrevino durante la celebración de una festividad hebrea, la Janucá. Los videos que circulan por internet muestran cómo los participantes del evento huyen despavoridos mientras se oye una seguidilla de disparos.
Uno de los videos es especialmente llamativo. Se ve a uno de los terroristas parado junto a una palmera apretando el gatillo. Detrás de él hay varios automóviles estacionados. Y de pronto, desde allí emerge una figura de pantalones negros y camiseta blanca que se va acercando, por la espalda y sigilosamente, al terrorista. Este no ve venir al tipo que, de súbito, lo agarra. Entonces, comienzan forcejear. El héroe -como fue nombrado por todo el mundo- mediante un tackle de rugby logra reducir al terrorista y le arrebata el arma. Entonces el victimario retrocede. Pero el héroe, llamado Ahmed el Ahmed, lo deja, alza el arma y luego la apoya contra la palmera.
Su familia declaró que El Ahmed, de 43 años, no tiene idea de cómo manipular armas. En esos minutos el otro atacante -vestido entero de negro- ve la escena y dispara hacia El Ahmed. Según las primeras informaciones, El Ahmed recibió dos disparos en el brazo, uno de ellos en el hombro. Pero está fuera de peligro.
El Ahmed, se supo más tarde, es padre de dos hijos y tiene una frutería. Estaba de paseo en Bondi Beach cuando presenció el tiroteo. Según algunas informaciones no confirmadas, Ahmed El Ahmed sería musulmán.
En otro video de 10 minutos que circula en redes sociales, se ve a los dos pistoleros disparando desde una pasarela.
Luego uno de ellos, que vestía pantalones blancos y polera negra (el que forcejeó con El Ahmed), se va hacia otro punto, mientras su compañero, vestido de negro entero, sigue tiroteando desde la pasarela. Unos minutos después, el de pantalones blancos regresa, al parecer herido. Y ya en la pasarela recibe un tiro que lo habría matado. El de negro entonces recibe la orden de «arriba las manos» y obedece dócilmente. Se le aproxima la policía y también un par de hombres que intentan lincharlo.
Uno de los presuntos autores del ataque fue identificado como Naveed Akram, un hombre que vivía en el suroeste de Sydney.
Benjamín Velasco, un chileno de 32 años, vive en Sydney y fue testigo de los hechos: «Iba caminando con unos amigos frente a la playa y, de la nada, empezamos a escuchar gritos y lo que parecían disparos. De repente vimos a muchísima gente corriendo hacia nosotros y alguien gritó shooting (disparos)».
Y agrega: «Tuvimos que correr varias cuadras junto a unas 50, 60 personas. Había mucho caos: gente gritando, llorando y muy asustada. En un momento los ruidos se escuchaban más cerca, así que nos escondimos dentro de una casa hasta que la situación se calmó».
Según algunas estimaciones, en la playa había unas mil personas celebrando el Janucá, o Fiesta de las Luces, una festividad muy importante para el pueblo judío.


